Sigue el acondicionamiento de la capilla que acoge el retablo de Santa Elena

Hace un par de semanas el retablo de Santa Elena regresaba a la iglesia parroquial de Benabarre de donde salió hace cuatro años para ser sometido a un profundo proceso de restauración. Esta pieza ocupa ahora una capilla lateral en cuya adecuación se sigue trabajando, principalmente, en aspectos relacionados con la iluminación, y la seguridad, puesto que, la pieza se protegerá con un cristal.

Los trabajos de restauración, que se prolongaron durante casi tres años, le han devuelto la vida porque el retablo estaba muy deteriorado, indicaba Alfredo Sancho, alcalde de Benabarre, quien explicaba que el retablo fue pintado para la capilla del antiguo hospital de Santa Elena. De allí se trasladó a un pequeño museo que se localiza a la entrada de la iglesia parroquial y ahora ocupa una capilla lateral.

El retablo que, durante un año se exhibió en el Museo Diocesano, es una magnífica obra del gótico internacional, fechada a principios del siglo XV, atribuida al pintor Pere Teixidor. Fue un encargo de Domingo Pons, de Benabarre, una de las figuras eclesiásticas más importantes e influyentes de su época,  para la iglesia del antiguo hospital de Santa Elena. Se compone de cuatro tablas, la central, que representa a Santa Elena, en la de la derecha, aparece San Juan Bautista, a la izquierda, San Antonio Abad, y en la cuarta y última tabla, llamada predela o banco, aparecen nueve figuras presididas por la Imago Pietatis.

Los trabajos de restauración, que comenzaron en 2013, fueron posibles gracias a la suma de esfuerzos de varias entidades, entre ellas, Ibercaja, Ayuntamiento de Benabarre, Obispado de Barbastro-Monzón, Parroquia de Nuestra Señora de Valdeflores de Benabarre y Museo Diocesano Barbastro-Monzón. En junio del año pasado la obra, ya restaurada, se presentó en sociedad tras el laborioso proceso de restauración. Desde entonces se ha exhibido en la primera planta del Museo Diocesano.

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