Cruz Blanca atrae a Huesca jóvenes voluntarios

sede casa de la Cruz Blanca de Huesca, julio 08

A lo largo de estos meses de verano, y por segundo año consecutivo, los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca, han vuelto a acoger en la Casa Familiar San Lorenzo de Huesca a 27 jóvenes de 2º de Bachiller, esta vez llegados desde Vitoria, y que han tenido la oportunidad de “conocer la situación de marginación social”. Juan Vela, director de Cruz Blanca en Huesca, confía en estas experiencias con adolescentes, para acercarles “una opción de vida solidaria”.

Richi Donet, responsable de este grupo de jóvenes vitorianos, explicaba como ellos se “dividieron en tres grupos, uno ayudaba en la escuela de verano, otro en el economato y el último echaba una mano en la casa, ayudando a dar de comer, haciendo actividades o acompañando en los paseos”. Donet cree “que los verdaderos héroes son los que están día a día trabajando ahí, además los voluntarios ayudan a que cada día los usuarios lo vivan como algo diferente”.

Además, gracias a la inestimable ayuda de estos jóvenes, que también apoyaron la campaña de Fundación Cruz Blanca contra la Trata de Seres Humanos, pudimos ver en muchos comercios de Huesca esos maniquís con el código de barras, símbolo de la persona convertida en mercancía.

Juan Vela, director de Cruz Blanca en Huesca, afirma que esta colaboración cumple varios objetivos “uno de ellos es acercar a los adolescentes la situación de marginación que sufren muchas personas en nuestra sociedad y otro puede ser el intercambio, conocer otros puntos de vista, ya no solo de gente de fuera, sino también de otra generación”. Vela añade que desde Cruz Blanca se ha “colaborado con el pensamiento de esos jóvenes, que están a punto de entrar en la universidad y decantarse por un futuro profesional, para que descubran que la solidaridad y ayudar a un mundo mejor es una buena manera de pasar por la vida”.

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