El restaurado retablo de Santa Elena ya brilla en Benabarre

Retablo Santa Elena Benabarre

Desde este sábado, la iglesia parroquial de Benabarre, guarda una valiosa excusa para visitarla, el retablo de Santa Elena que ocupa ya, una de las capillas, acondicionada, en cuestiones relacionadas con la iluminación y seguridad y mantenimiento, para acoger esta obra del gótico internacional fechada a principios del siglo XV.

Cabe recordar que el retablo llegaba a Benabare a principios de mes procedente del Museo Diocesano de Barbastro donde permanecía cuatro años, tres de ellos, para llevar a cabo la restauración, y uno siendo exhibido en la planta primera de la citada pinacoteca.

El alcalde de Benabarre, Alfredo Sancho, acompañado de la presidenta comarcal Lourdes Pena, otros concejales del Ayuntamiento y un representante de Ibercaja participaba, junto con muchos vecinos en esta presentación oficial.

Decía Sancho que la espera se había hecho larga pero que también los cuatro años habían pasado rápido si recordaba el tiempo que habían esperado para poder acometer la restauración del retablo.

Las labores de restauración se prolongaban durante tres años y en ellas participaban cuatro restauradoras. Sheila Ayerbe, una de ellas, explicaba al público algunos detalles del largo y minucioso proceso y agradecía a los benabarrenses el haber conservado el retablo. Acerca del mismo, decía que, se trata de una pieza de primera fila, del siglo XV, como pocas se conservan en la provincia de Huesca.

Explicaba que la restauración había sido más larga de lo previsto por el estado de conservación de la obra que presentaba muchas alteraciones como consecuencia, principalmente, de la carcoma, la mala o incorrecta manipulación a lo largo de la historia en los distintos movimientos y traslados, y las variaciones de humedad y temperatura.

Cuando estuvieron definidas todas las alteraciones se inició el proceso de restauración que se vio dificultado por las distintas técnicas usadas en el retablo. Lo primero fue tratar la madera, para dar resistencia mecánica, y, posteriormente, se acometió la limpieza de la superficie pictórica. Las pérdidas de policromía se reintegraban usando la técnica del puntillismo.

Ayerbe explicaba que, ha habido partes que no se han restaurado en su totalidad como, por ejemplo, los orificios que presentaba, procedente de exvotos o de balazos de contiendas bélicas, que no se taparon todos, para que, fueran visibles las marcas de la historia del retablo.

El párroco de Benabarre, Ángel Noguero, agradecía al Ayuntamiento, Ibercaja y el Obispado Barbastro-Monzón, haber ayudado a que se hiciera realidad el sueño de muchos vecinos que no era otro que ver el retablo restaurado.

El retablo que, durante un año se exhibió en el Museo Diocesano, fue un encargo de Domingo Pons, de Benabarre, una de las figuras eclesiásticas más importantes e influyentes de su época,  para la iglesia del antiguo hospital de Santa Elena. Se compone de cuatro tablas, la central, que representa a Santa Elena, en la de la derecha, aparece San Juan Bautista, a la izquierda, San Antonio Abad, y en la cuarta y última tabla, llamada predela o banco, aparecen nueve figuras presididas por la Imago Pietatis.

Los trabajos de restauración, que comenzaron en 2013, fueron posibles gracias a la suma de esfuerzos de varias entidades, entre ellas, Ibercaja, Ayuntamiento de Benabarre, Obispado de Barbastro-Monzón, Parroquia de Nuestra Señora de Valdeflores de Benabarre y Museo Diocesano Barbastro-Monzón. En junio del año pasado la obra, ya restaurada, se presentó en sociedad tras el laborioso proceso de restauración. Desde entonces se ha exhibido en la primera planta del Museo Diocesano.

Comentarios