La Ruta de las Ánimas o por qué hacer una ruta motera por la noche

Ruta Motera Jaca

El Club Picachos Pirenaicos de Jaca organizaba este fin de semana la VII Ruta de las Ánimas. El colofón de este domingo dejaba una sonora pitada por la calle mayor tras la subida al Fuerte de Rapitán pero antes, este sábado, realizaban una ruta nocturna de 175 km en la que participaron más de medio centenar de motoristas de la zona o de Irún, Pamplona o Tortosa. El atardecer y la noche, explican desde el club, dan un aliciente especial a carreteras que han recorrido cientos de veces.

Los participantes salían de Jaca a las 19 horas del sábado para conducir hacia Alastuey, Arbués, Bailo, Larués, Bagüés, Pintanos, Undués de Lerda, Sangüesa, Castillo de Javier y acabar por la carretera nacional hasta el pueblo de Martes, donde cenaron.

Santiago Ventura, presidente del Club, explica por qué llevan siete años realizando esta ruta nocturna de las ánimas. La gran mayoría de concentraciones de la zona y el resto de España son diurnas y realizar un trayecto organizado en condiciones de luz diferentes, con paisajes al atardecer y bajo la luz de la luna “cambia totalmente la experiencia”. Además, según cuenta Santi Ventura, “ya nos conocemos demasiado bien las carreteras y es un aliciente”.

Ventura habla de prejuicio con los moteros. “Se circula diferente, la velocidad es distinta y los adelantamientos más rápidos, y eso a veces no se entiende”. En sus años de conductor ha observado que en zonas como Cataluña la gente está acostumbrada a compartir vía con motoristas y los coches se ladean para facilitar el adelantamiento del ciclomotor, algo que no ve en los conductores de Aragón.

El Club se formó hace 7 años y cuenta con unos 110 socios de Jaca, Sabiñánigo, Pamplona o San Sebastián. Cada año organizan tres salidas anuales para moteros de toda España y otras cuatro para los socios.

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