El Ayuntamiento de Monzón presentará el proyecto de traslado del Sagrado Corazón ante la comisión provincial de patrimonio

Una vez esté concluido el proyecto de traslado se remitirá, posiblemente la próxima semana, a la Comisión Provincial de Patrimonio, al objeto que autorice el cambio de ubicación del Sagrado Corazón del Castillo de Monzón, según explica el alcalde de la ciudad, Álvaro Burrell.

Esta era una de las informaciones que se daban en la sesión informativa sobre el desalojo del Sagrado Corazón, que tuvo lugar este jueves en la que el alcalde de Monzón, Álvaro Burrell, el concejal de Urbanismo, Gonzalo Palacín, y una técnico explicaron las razones técnicas que les llevan a tomar esta decisión de separar los dos símbolos de la ciudad.

En esa se sesión se recordó que dentro de la actual actuación de reparación y restauración, las obras en la plaza de armas quedarán en suspenso si la estatua permanece, pues impide la correcta ejecución del tratamiento para la evacuación de las aguas pluviales, la cuales, como consecuencia de las filtraciones, son las causantes de gran parte de los daños que sufre la fortaleza.

El Plan de Restauración Integral del Castillo, en vigor desde 2009 y sufragado por el Gobierno de Aragón, aconseja el desalojo para que la imagen del monumento nacional sea “homogénea” y se corresponda con su historia.

El peso de la estatua y el pedestal puede provocar el desplome del polvorín. De hecho, las afecciones son evidentes.

La partida para la plaza de armas no se puede destinar a otro fin (no caben los modificados). El descarte de esta obra dejaría incompleta la restauración de este importante espacio.

El Sagrado Corazón es un “elemento” ajeno a la arquitectura, historia e identidad medieval del castillo, tal como señalan los expertos en Patrimonio.

El peligro de desplome limita las posibilidades turísticas (no está permitido el acceso de los visitantes al polvorín), y la falta de coherencia histórica, las culturales.

A este argumentario, los defensores de que se quede en el castillo insisten en reforzar la estructura e incluso usar elementos más livianos en el pedestal, como explicaba Jesús Guerrero del PAR, que junto al PP se oponen al traslado.

El edil volvía a pedir al equipo de Gobierno que cambiara de opinión y pedía el conocer el coste del traslado, que será unos 50.000€.

El alcalde señala que si es posible y hay soluciones técnicas para reforzar la estructura, pero eso es una pequeña parte del problema y lo que hay que hacer es dar una solución definitiva, que pasa por separar ambos simbolos.

Una vez esté aprobado el proyecto se convocará un pleno para decidir la ubicación del Sagrado Corazón.

El salón de actos de la Casa de la Cultura se llenaba para conocer los argumentos y ,entre el público, había gente a favor otros en contra y otros que a pesar que les gustaría que se quedara donde está entendían los razonamientos técnicos.

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