El pleno de Aínsa acuerda negociar con la empresa para rescindir el contrato de la caldera del colegio

El pleno de Aínsa acordaba en su última sesión celebrada seguir negociando con la empresa Levenger Energías Renovables para lograr un acuerdo en la rescisión del contrato de la caldera del colegio Asunción Pañart, un conflicto que arrastra el municipio desde el año 2013. Con los votos a favor de todos los grupos y el voto en contra del concejal de Cambiar Aínsa, salía adelante la propuesta de seguir negociando con el objetivo de evitar dirimir este asunto en los tribunales. El alcalde de Aínsa, el socialista Enrique Pueyo, manifestaba su esperanza en que el conflicto quede resuelto “antes de final de año”.

Mientras que desde el consistorio consideran que el contrato quedaría rescindido con el pago de 30.000 euros, la empresa sube la cifra hasta los 41.000 euros.

Los problemas se remontan a 2013, cuando la caldera de biomasa instalada el año anterior dejó de funcionar correctamente y en las aulas no se lograba regular la temperatura (o hacía mucho frío o mucho calor). Según el Ayuntamiento de Aínsa, los problemas derivan de la propia caldera, mientras que la empresa Levenger sostiene que los fallos proceden de la instalación. El contrato con la empresa se prolongaría hasta 2023, por lo se busca su rescisión antes de ese momento.

En la sesión plenaria también se trataron otros asuntos, como la formalización de la Mesa Observatorio Turístico en la localidad. El objetivo, según Pueyo, es “evitar que el turismo pueda derivar en un problema, como ha sucedido en lugares como Barcelona, y coordinarnos para tomar decisiones”. Miguel Ángel García, concejal del PAR en Aínsa, será el presidente de este observatorio.

Además, el pleno dio luz verde a los convenios de colaboración con distintas instituciones, como Zona Zero, Cruz Roja, La Morisma o la asociación Un Paso Atrás. Todas tienen en marcha proyectos o eventos que redundan, en palabras del alcalde, en el desarrollo de la villa medieval de Aínsa.

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