Gastromuro ensalza los sabores de la tierra aragonesa

El concurso de cocina aragonesa más longevo cumplía este lunes 37 años y volvía a llenar de aromas y sabor la plaza de la Candelera de Barbastro. Gastromuro reunía una vez más a cientos de barbastrenses en torno a las alargadas mesas que sirven de escaparate para todo tipo de manjares, llegados de toda la ciudad del Vero, del resto de la Comarca de Somontano y de otras comarcas limítrofes.

Un total de 69 platos se sometieron al paladar del jurado, formado por expertos restauradores, pasteleros y enólogos de toda la provincia. Los expertos tuvieron que degustar 23 entrantes, 17 segundos platos, 17 postres y 12 caldos. Y al filo de las 22 horas se conocía el veredicto: champiñones rellenos con bechamel, de Jovita Albás; timbal de ternasco, de María Tellez; tarta de queso y manzana, de Conchi Pueyo; y el vino tinto de Andrés Larrosa formaban el menú ganador de Gastromuro 2017. La fortuna o la casualidad quiso que los cuatro premiados fueran vecinos entremuranos, que confesaron que habían participado en el certamen en varias ocasiones."Estamos muy contentos porque, aunque participamos porque nos gusta cocinar y para colaborar con el barrio, hace mucha ilusión que tu plato sea el elegido entre tantos", comentaban los ganadores.

Después de una mañana lluviosa en Barbastro, la velada se pudo celebrar con total normalidad en la plaza de la Candelera, que recibió también a ilustres invitados, como el alcalde de la ciudad, Antonio Cosculluela, y buena parte de la corporación municipal, el obispo de la Diócesis de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez, y el restaurador Manuel del Valle como representante de la Asociación provincial de Hostelería.

Desde la organización del evento, Pilar Abad destacaba la “excelente trayectoria” del concurso así como la gran calidad de todos los platos presentados. “Cada año nos sorprendemos más, e incluso los restauradores se sorprenden por la calidad de presentación y el sabor de todos los platos”, manifestaba.

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