UAGA pide medidas preventivas ante la avispa asiática

Tras la localización de un nido de avispa asiática en una borda a las afueras de la localidad de Hecho, el sindicato agrario UAGA ha manifestado su preocupación y pide una serie de medidas preventivas. Aseguran que la Vespa Velutina podría llegar a colonizar toda la península ibérica en el plazo de 10 años y que la única forma de dar la vuelta a estas previsiones es prepararnos para combatirla por lo que proponen las siguientes medidas:

- En primer lugar, hay que establecer una red de vigilancia de avistamiento de nidos e insectos, que pueda disponer de todos los datos que aporten particulares, apicultores y agentes medioambientales. Para que sea eficaz, convendría hacer una campaña informativa sobre cómo son los nidos y las avispas.

- Igualmente, habría que dotar a los apicultores de los medios y conocimientos necesarios para la instalación de trampas de selección física en sus colmenares.

- También se debería de establecer un protocolo de actuación para la destrucción de nidos, de forma que se disponga de los medios necesarios cuando llegue el momento.

Durante los últimos años la apicultura española se ha encontrado con una nueva amenaza, la Vespa velutina, que llegó a Francia en 2004, posiblemente a través del puerto de Burdeos, en alguna importación desde Asia, y desde entonces se ha implantado en el suroeste del país, alcanzando la frontera con España en el año 2010. Hasta ahora se encuentra presente en Rioja, Galicia, Cantabria, Guipúzcoa, Álava y Navarra. Hay que tener en cuenta que crea sus nidos en bosques de ribera, de modo que en España también se desplazará a través de los cauces de los ríos y bosques húmedos.

La base de su alimentación son las abejas adultas, siendo también parte de su dieta otros insectos o fruta madura. Causa graves daños a los colmenares que están cerca de su enjambre: por un lado, hace mermar la población de abejas de las colonias hasta el punto de llegar a acabar con todas ellas. Por otro, la pecorea de las abejas llega a paralizarse por el miedo que les produce, de forma que las larvas de abeja no pueden prosperar y la colmena se “estanca”. Su capacidad reproductora es extraordinaria, pudiendo nacer hasta 150 reinas fundadoras de un solo

Para combatirla, se han de destruir sus nidos durante la primavera y el verano. Esta práctica es la más peligrosa, debe hacerse con medios adecuados y con un conocimiento previo de cómo debe realizarse. Nunca debe realizarlo una persona sola o sin los medios adecuados. También se pueden utilizar trampas que atrapen a las avispas que vienen a cazar abejas al colmenar.

En Aragón hay 1.558 explotaciones apícolas con un total de 118.492 colmenas y para su mantenimiento UAGA considera que se requiere la colaboración de agentes medioambientales, apicultores y bomberos (exterminio de los nidos).

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