98 bibliotecas acercan la cultura a los pueblos de la provincia

biblioteca benabarre

La red de bibliotecas de la provincia acerca la cultura al medio rural. En estos momentos hay 98 bibliotecas o puntos de lectura repartidos por los 202 municipios del Altoaragón. Ofrecen alrededor de un millón de volúmenes para los lectores, pero también son un foco de cultura que organiza actividades paralelas y propicia otras iniciativas ciudadanas. La Diputación Provincial de Huesca atiende las necesidades de estas bibliotecas con una financiación que en los últimos años ha invertido 1’8 millones de euros para su creación, equipamiento y dotación.

Para los Ayuntamientos y para la Diputación, la red de Bibliotecas es una forma de dar servicios a un medio rural que sufre el problema de la despoblación. En este sentido el mantenimiento de la red de bibliotecas municipales de la provincia es una pieza fundamental para hacer llegar al mayor número posible de entidades locales un servicio básico, no solo de acceso a la consulta de libros, material audiovisual y las nuevas tecnologías, sino que, a la vez, son un punto neurálgico para la difusión de la información local, promoviendo el tejido asociativo que aglutina muchas iniciativas locales y culturales.

Sólo en las actividades de promoción de lectura y en fondos documentales ha repartido 225.000 euros en ayudas a subvenciones para las bibliotecas públicas municipales de Huesca. Entre ambas líneas de subvención se han atendido más de 120 solicitudes de ayuntamientos de toda la provincia.

Por otro lado, la Diputación desarrolla todos los años un programa de formación para bibliotecarios municipales que cada año se imparte en distintos lugares de la provincia de Huesca, en colaboración con los ayuntamientos y comarcas.

UNA RED DE BIBLIOTECAS FORMADA EN DÉCADAS

 

Pero hasta llegar a esta situación han sido necesarias muchas actuaciones. A finales de los años ochenta la Diputación de Huesca encargó un estudio sobre el estado de las instalaciones y la prestación de los servicios bibliotecarios en toda la provincia.

Este trabajo desveló que el 70% de las bibliotecas visitadas presentaban instalaciones, equipamientos o colecciones que no eran adecuadas para la prestación de un servicio de lectura pública. Además, en casi todos los casos, no existía personal formado específicamente para desempeñar su labor en las bibliotecas municipales.

 

Por todo ello, en 1990 se impulsó un ambicioso plan de actuaciones que perseguía los siguientes objetivos: Creación de nuevas bibliotecas; Mejora de los equipamientos y las colecciones bibliográficas; Formación de los bibliotecarios; y Promoción de la lectura.

 

Con este plan se ha conseguido que el rendimiento de los servicios bibliotecarios creciera, en cifras redondas, más de un 300%, y además poder contar a día de hoy con alrededor de un millón de volúmenes.

  

En cuanto a la formación de los profesionales, se organiza todos los años un programa de formación para bibliotecarios municipales que cada año se imparte en distintos lugares de la provincia de Huesca, organizado por la institución provincial y en colaboración con los ayuntamientos y sus comarcas.

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