La mujer rural debe poder conciliar, emprender, tener igualdad y romper el silencio de los malos tratos

Mujer Rural cartel

El 15 de octubre se celebra el Día Internacional de la Mujer Rural. Ante esta fecha, AFAMMER, la confederación de Federaciones y Asociaciones de Familias y mujeres del Medio Rural ha dado a conocer un manifiesto en el que presentan sus reivindicaciones. Recuerdan que en España hay más de seis millones de mujeres, que junto a sus familias viven en el medio rural; 1.600 millones en todo el mundo. Por ello, este año AFAMMER quiere orientar sus esfuerzos hacia las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030.

Recuerdan que las mujeres rurales representan un gran motor de crecimiento y desarrollo, tanto en los sectores agrícola y ganadero, como en las nuevas oportunidades que se centran en los recursos naturales y los servicios que se prestan. De hecho, el índice de emprendimiento de la mujer rural supera a los hombres en 8 puntos, y supera a la mujer de la ciudad en un 20%.

Una de las metas de esta asociación es conseguir la igualdad real, y que la mujer rural disfrute de los mismos derechos, algo para lo que todavía queda un largo camino por recorrer. Está pendiente fomentar la titularidad compartida de las explotaciones, aumentar la presencia de las mujeres en los órganos de decisión de empresas, como cooperativas, potenciar el emprendimiento, y acabar con el silencio que envuelve a las mujeres rurales frente a la violencia de género.

AFAMMER indica que las mujeres del medio rural padecen una discriminación salarial que ronda el 14%, y que viene motivada por una falta de igualdad de oportunidades en el mercado laboral, la masculinización de la jerarquía laboral, y la feminización de la temporalización de los contratos.

Por todo ello, y con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural, reivindican que se refuercen y amplíen las líneas de ayuda ya establecidas por los gobiernos de España y de las Comunidades Autónomas, dirigidas a las mujeres emprendedoras en los entornos rurales; facilidades para conciliar la vida laborar, familiar y personal, que continúa siendo algo imposible de cumplir para muchas mujeres del medio rural, y un obstáculo que puede poner freno a su espíritu emprendedor. Esta dificultad de conciliar saca al 30% de las mujeres del mercado laboral. Se pide también romper el silencio que rodea a las mujeres víctimas de violencia de género en el medio rural.

Otra de las reivindicaciones pesa por hacer efectiva la Ley de Titularidad Compartida, que convirtió a España en el tercer país de Europa, tras Bélgica y Francia, en los que se reconoce jurídicamente esta figura. Que se siga avanzando en ampliar la presencia de las mujeres en los órganos de decisión, ya que en la actualidad sólo representan el 25,4% del total de socios en las cooperativas, y sólo el 3,5% en los consejos rectores.

Y, finalmente, se considera imprescindible el empoderamiento de las mujeres, única forma de proteger sus derechos y garantizar que pueden alcanzar todo su potencial.

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