El Tour de Francia 2018, a escasos kilómetros de los valles de Huesca

Mapa Tour de Francia

El Tour de Francia 2018 tendrá cuatro etapas en la puerta de Huesca. En plenas vacaciones de verano y con el Pirineo con miles de personas, la ronda gala será un gran reclamo para el sector turístico de los valles del Aragón, Tena y Sobrarbe. No se descarta, como ocurrió hace dos años con final en Saint Lary que algunos equipos y componentes de la caravana ciclista, puedan alojarse en hoteles españoles.

Lourdes, Laruns, Pau y Saint Lary son protagonistas en distintas etapas desde el 25 de julio. Desde la decimosexta etapa hasta la decimonovena el Pirineo es protagonista. A 25 km de de Formigal, en Laruns y en pleno trazado de la QH habrá final de etapa tras subir el Aspin, el Tourmalet y el Aubisque. Una de las grandes novedades es la etapa del viernes 27 de julio que sale de Bagneres de Luchon y termina en el Portet en Sain Lary. (Localidad hermanada con Boltaña).

Será una etapa de apenas 65 kilómetros en la que se subirán el Peyresourde, el Peyragudes y el Val Louron-Azet antes de llegar al Portet, una cima inédita de 2.215 metros calificada por Christian Prudhome, el director de la carrera, como "el nuevo Tourmalet".

Una joya de la carretera francesa que el Tour quiere convertir en mítica y en la que se han asfaltado para la ocasión los últimos kilómetros de subida. 

Algo más lejos quedan Trie-sur Baïse y Pau, las dos localidades entre las que discurre la 18ª etapa, de 172 kilómetros. 

El Tour arrancará el próximo 7 de julio en Noirmontier, que se convertirá en la cuarta isla que acoge la salida de la carrera, tras Irlanda, el Reino Unido y Córcega. Tendrá tres llegadas en alta montaña y otras tantas etapas montañosas pero con final en bajada.

Tras una travesía accidentada por Bretaña, una contrarreloj por equipos de 35 kilómetros el tercer día, una etapa con un final en el Muro de Bretaña -que se subirá dos veces en los 16 últimos kilómetros, la segunda en la meta- y otra rompepiernas en Quimper, el Tour pondrá rumbo al este, donde espera una etapa con 21,7 kilómetros repartidos en 15 sectores adoquinados, tomados prestados a la París-Roubaix, localidad que acogerá el final (aunque no se llegará al mítico velódromo). 

La del 2018 será la prueba con más kilometraje sobre adoquines desde 1980. En el tramo de los Alpes, los ciclistas subirán el Alpe d’Huez, la Madelaine o la Croix de Fer.

Como novedad, los equipos estarán compuestos por ocho corredores y no por nueve como es habitual. Con una contrarreloj por equipos y otra individual, el británico Chris Froome es el principal favorito al triunfo.

Comentarios