Los humedales escenario de la última jornada del Curso de Dinamizadores Ambientales de Los Monegros

Muy satisfechos con la formación recibida y con ganas de seguir aprendiendo sobre Los Monegros y sobre las técnicas de educación ambiental, los 14 alumnos y alumnas que han participado en el Curso de Dinamizadores Ambientales de Los Monegros se despedían ayer en Poleñino. Era su última sesión práctica tras compartir 32 horas de formación, divididas en cuatro intensas jornadas en las que han disfrutado de sesiones teóricas y salidas de campo, durante las que han aplicado una metodología activa basada en la observación, la investigación y la exposición.

Se trata de un grupo heterogéneo con personas de diferentes edades, formación y origen, a los que les une el amor por Los Monegros, la ilusión por aumentar conocimiento sobre su paisaje, flora y fauna y la pasión por transmitir el tesoro natural que existe en esta comarca. Ayer fue su puesta de largo porque debían poner en práctica las habilidades y conocimientos adquiridos durante el curso a través de la realización de dos actividades de observación de la naturaleza. Los alumnos fueron los guías del itinerario, de la exposición y de los talleres. De este modo, realizaron sendas visitas guiadas a los humedales de Albalatillo y Poleñino y la experiencia fue muy positiva tanto para el alumnado como para el grupo que le acompañó en ambos municipios, entre quienes se encontraban el alcalde de Albalatillo, José Andrés Casaña, y la alcaldesa de Poleñino, Esther Artieda, junto al consejero comarcal de Juventud y Deporte, José Luis Alastrué. Ambos ayuntamientos han colaborado con esta iniciativa y coincidieron en destacar la riqueza medioambiental que existe en Los Monegros y en la necesidad de ponerla en valor y darla a conocer.

A pesar del cierzo que soplaba con fuerza durante toda la jornada, los grupos pudieron recorrer en Albalatillo uno de los 16 humedales que se crearon o restauraron con motivo del proyecto LIFE CREAMAgua de la Unión Europea con el objetivo de buscar soluciones para mejorar la calidad del agua y la biodiversidad en las cuencas agrícolas. Además de explicar el funcionamiento de estos filtros verdes, el grupo disfrutó con la belleza del vuelo de los buitres, los aromas de la flora monegrina y la plasticidad de las formaciones geológicas que rodean el entorno. Juegos interactivos con los sentidos, talleres infantiles y la exposición itinerante compuesta por diversos paneles sobre el medio ambiente de Los Monegros completaron la mañana del domingo. Por la tarde, el grupo se trasladó a Poleñino donde visitó otro humedal CREAMAgua, así como el Barranco de los Arnales y el espectacular Salto de la Tinaja. Huellas de tejón, jabalí y rabosa salieron al encuentro de los visitantes que, entre espartales y carrizos, disfrutaron de un encuentro con la naturaleza con todos los sentidos en el que la cigüeña también hizo acto de presencia. Finalmente, se trasladaron al salón del Ayuntamiento de Poleñino, donde el alumnado expuso las principales características ambientales de Los Monegros, comarca que ocupa una superficie de 276.000 hectáreas, un 59 % son cultivables y 93.504 están protegidas como ZEPAS y LICS.

Con una pluviosidad que apenas alcanza los 300 milímetros anuales, Los Monegros guarda un tesoro natural con 5.392 especies de flora y fauna descritas, donde destacan los 3.296 insectos, 164 aves y 1.210 plantas. Y es que se trata de un ecosistema único en Europa, más propio de las estepas asiáticas. Su paisaje contiene diferentes ambientes fruto de bajas precipitaciones, gran continentalidad climática, vientos fríos, erosión y endorreísmo.

Durante la exposición, el alumnado contó con materiales como seis carteles y tres paneles de apoyo para los talleres y exposiciones. En ellos se resume la riqueza dela naturaleza monegrina: bosques, que han dado nombre a Los Monegros, con las características sabinas, y cultivos, llanuras con suelos profundos modificados por el hombre, que convierten a Los Monegros en la mancha de regadío artificial más grande de Europa, y que conviven con grandes extensiones de estepa, barrancos y torrollones, unas espectaculares formaciones geológicas que la naturaleza ha ido esculpiendo a lo largo de los años. Las estepas y los bosques, las sierras y sus barrancos, las saladas y las lagunas, configuran un paisaje lleno de contrastes. Un oasis de vida para todos aquellos organismos, algunos únicos en el Planeta, que en condiciones difíciles saben sobrevivir.

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