Sindicatos lamentan las deficiencias del nuevo concurso de Transporte Sanitario Urgente

El director gerente del Servicio Aragonés de Salud, Javier Marión, comparecía este viernes en las Cortes para explicar el proceso del nuevo contrato del transporte sanitario, que, provisionalmente, se adjudicó el pasado 19 de octubre a la UTE Nuevos Transportes Sanitarios Urgentes de Aragón por 76 millones de euros para cuatro años.

Como respuesta a las justificaciones aportadas por Marión, el Sindicato de Cooperación Sindical emitía un comunicado en el que muestran su malestar ante el nuevo contrato. En opinión de SCS, “el nuevo concurso precariza notablemente la situación de las ambulancias de emergencias de todo Aragón, particularmente en todas las zonas rurales, como así se han expresado las diferentes comarcas de Huesca, Zaragoza y Teruel”.

El nuevo servicio se podrá en marcha en el primer trimestre del año, con una dotación económica para 2018 de 18,95 millones de euros, un 27% más que en 2017, según precisaba el director gerente del Servicio Aragonés de Salud. Sin embargo, desde el sindicato afirman que esa subida va destinada a tapar el déficit económico que estaba soportando Ambuiberica y, casualidad “es el parecido porcentaje del 18,56 que quería bajar la empresa a los trabajadores, el cual fue desestimado por el consejo de relaciones laborales de Aragón por estimarlo `desproporcionado, abusivo y contario a derecho´”. De no subir ese porcentaje –señalan- ninguna empresa se presentaría al concurso y aun así, se han presentado menos de las que cabría.

Según Marión, el nuevo contrato incluye una mejora de las condiciones laborales de los trabajadores, que se ajustarán al convenio colectivo firmado por el sector a finales de 2016 y que supone un incremento de la masa salarial del 11%. En cuanto al servicio, se incrementarán de forma global los dispositivos de 81 a 85, para quedar con 13 unidades médicas especializadas (UME), 8 UVI móviles, 45 unidades de soporte vital básico (USVB), y 19 ambulancias convencionales.

SCS tampoco comparte estas afirmaciones. Según exponen, “es falso que este concurso conlleve mejoras laborales, el motivo de que contemplen el convenio en el presupuesto es porque si no, no se presentarían las empresas que están obligadas a cumplir la norma laboral. Pero es que además el aumento en un 25% de la localización de las ambulancias precariza más si cabe la situación e los trabajadores. Localización es duplicar y triplicar la jornada anual y además, a menos salario.

En resumen, desde el Sindicato de Cooperación Sindical consideran que este contrato supone un déficit, principalmente en el ámbito rural y, lamentan que sus reivindicaciones hayan servido de tan poco. Creen que es importante que la población sepa que una ambulancia en Monzón o en cualquier núcleo urbano fuera de las capitales de provincia, va a tardar un mínimo de 15 minutos en atenderles aunque la tengan a 100 metros de distancia, porque el personal está localizado en su casa. Esto supone una mala calidad de servicio, laboral y de seguridad y salud para la ciudadanía.

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