La Guardia Civil decomisa más de 5 toneladas de carne de caza mayor en Sabiñánigo

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En el marco de una operación encaminada a la detección y control de actividades irregulares en la recogida, transporte y comercialización de carne proveniente de animales de caza mayor, agentes del Seprona de la Guardia Civil procedieron, durante la tarde-noche del día 1 de noviembre, a la inspección de las instalaciones de una empresa dedicada a dicha actividad en la localidad de Sabiñánigo.

Personal de la Patrulla de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil de Jaca, Paprona, pudieron constatar la existencia de varios contenedores rebosantes de vísceras y cadáveres de jabalíes, incumpliendo con ello la normativa sanitaria a este respecto, así como la existencia de multitud de canales de diversas especies en el interior de una cámara frigorífica, presentando algunos de ellos un lamentable estado de conservación

Desde la empresa afectada han indicado a esta redaccion que faltaba el documento de trazabilidad de una partida en concreto, que hace referencia al proceso de evolución de un producto en cada una de sus etapas.

Esta acción se lleva a cabo dentro de la operación “Sus Scrofa”, que desde el año pasado en la provincia de Huesca ha dado como resultado hasta el momento más de 50 denuncias por infracciones administrativas y la intervención y destrucción de unos 17.000 kilos de carne de caza.

Ante las múltiples deficiencia sanitarias observadas, el Seprona de la Guardia Civil de Jaca procedió al precintado de las instalaciones, iniciándose a primera hora del día siguiente una inspección más minuciosa, por parte de personal del Seprona de la Guardia Civil de Jaca y Huesca, acompañados de dos inspectores de Sanidad y Consumo de la DGA.

En el transcurso de la inspección se constató la existencia de 147 canales de distintos animales eviscerados (gamo, muflón, jabalí, corzo y ciervo), muchos de los cuales, por su apariencia, debían de llevar más de 15 días muertas y se encontraban en un lamentable estado de conservación, no pudiendo acreditar la trazabilidad y la lícita procedencia sanitaria de las canales. En la cámara frigorífica igualmente se encontraban junto a los animales en mal estado otros que aparentemente habían sido cazados más recientemente.

Por los hechos expuestos, la autoridades sanitarias decretaron todas las canales como no aptas para consumo humano, siendo ordenada su destrucción, siendo un total de 147 animales, con un peso aproximado de unos 5.500 kilos, formulándose por el Seprona denuncias a diferentes normativas del ámbito sanitario y de protección del consumidor que han sido remitidas a la Subdirección General de Sanidad y Consumo de la DGA en Huesca, órgano este competente en estas materias.

Por parte de los agentes del Seprona se procedió igualmente a la incautación de numerosa documentación, que está siendo investigada por si se hubiera cometido un supuesto delito de falsedad en documento público.

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