Soro: "Las obras del túnel de Añisclo son complejas pero la seguridad va a estar garantizada"

El consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda, José Luis Soro, y el director general de Movilidad e Infraestructuras, José Gascón, visitaban este jueves el túnel de Añisclo en el que se va a invertir un total de 1,8 millones de euros para consolidar su estructura a través de un sistema de anclajes y bulones.

José Luis Soro reconocía que se trata de una "obra compleja", tanto por la ubicación, "que limita las posibilidades de actuación" como por cuestiones de seguridad. El consejero defendía que toda la intervención en el entorno se ha hecho para garantizar la seguridad en todo momento, "como cuando se apostó por cerrar la carretera al paso de vehículos, porque se comprobó que existía un riesgo real".

En la primavera pasada se observó que el túnel situado en el punto kilométrico 10.3 de la carretera HU-631 de Escalona a Sarvisé, y que cuenta con una longitud aproximada de 50 metros, presentaba síntomas de deterioro. Se observaron caída de bloques y aumento de las grietas en el túnel en la parte exterior y que tienen, además, un desarrollo interno. Ante el peligro que representaba para la seguridad vial, se decidió cerrar el paso a los vehículos por esta carretera.

Ante la emergencia, se optó por acondicionar de urgencia la carretera de Puyarruego-Buerba-Sarvisé, con una inversión de 950.027,16 euros. Una actuación, en palabras del consejero, “magnífica que ha permitido que las afecciones en los meses de verano sean las mínimas”.

Pero la obra de emergencia para la reparación del túnel en el PK 10.3 de la carretera HU-631 en el Cañón de Añisclo ya está adjudicada a la empresa Altius. El consejero ha recordado “la urgencia de actuar en este túnel para consolidarlo y evitar el rápido deterioro que estaba sufriendo, que supone un peligro para la seguridad”. Las actuaciones que se van a desarrollar buscan la consolidación de la ladera y del propio túnel para evitar daños en los usuarios y el colapso del propio túnel.

El problema deriva de la movilización de un gran bloque de calizas dentro del cual se sitúa el túnel. Este movimiento de ladera ha provocado la ruptura del túnel en dos mitades y la desestabilización del tramo situado en la ladera movilizada. Ello conlleva que no sólo hay que actuar en la reparación del túnel propiamente dicho, sino que además se tiene que proceder a la estabilización del sector de la vertiente de la montaña que se ha movilizado.

El plazo total para ejecución de los trabajos se estima en cinco meses si bien no serán consecutivos, por las obligadas paradas con motivo de la adversa climatología o de la posible nidificación de especies protegidas en zonas próximas a la zona de actuación se puedan presentar.

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