El grupo Rebulizio triunfa en Monzón con su atrevida propuesta shakesperiana

La joven cantera del grupo de teatro de Salesianos de Monzón puso en escena su talento durante el debut de “Mi nombre es William”. El esfuerzo y la dedicación del grupo dieron sus frutos. Los nervios revoloteaban entre las tablas del Victoria el pasado viernes. Y no era para menos: los jóvenes actores de Rebulizio se atrevían a salir a la palestra con Shakespeare. Pero, aunque el escenario resultase imponente para ellos y el reto fuera de altos vuelos, Rebulizio brilló bajo los focos.

La entrega del jovencísimo elenco de actores resultó encomiable. Lo cual permitió una rápida conexión con el respetable, que desde el mismo arranque aplaudía y reía con rotundidad. Mención aparte para el público, que llenó el teatro respaldando a Rebulizio y, por extensión, a la escena cultural mediocinqueña en este homenaje al genial dramaturgo inglés.

“Creo que si en nuestras cabezas hubiéramos imaginado solo la mitad de lo fantástica que fue la noche, hubiéramos dormido más tranquilos en la previa”, afirma un sonriente Carlos Espejo, director de la obra.

El resultado: una velada en la que los chavales defendieron su pasión por el teatro y por aportar a la cultura montisonense. Con “Mi nombre es William”, Rebulizio ha dado un paso al frente para proclamar que en Monzón hay mucho arte y que ellos forman parte de él.

Una vez conquistado Monzón, se abren nuevos horizontes con nuevos escenarios en los que mostrar sus destrezas teatrales. El 19 de noviembre en Conchel, el 1 de diciembre en Binéfar y el sábado 20 de enero, en Graus. Talento que también espera reconocimiento en los madrileños premios de teatro joven Buero-Vallejo, donde Rebulizio ya conoce las mieles del éxito. Corren buenos tiempos para el talento.

Comentarios