La defensora universitaria, presenta la memoria anual con la resolución de 215 expedientes

La profesora María José Rabanaque, defensora universitaria, ha presentado su memoria de actuación del curso 2016-2017. En total, a lo largo del curso pasado la oficina de la que ha sido responsable resolvió un total de 215 expedientes, una cifra algo superior a los 215 expedientes resueltos en el curso anterior pero lejos de los 327 del curso 2013-2014. De los 215 expedientes tramitados, 143 corresponden al sector de estudiantes, 26 al personal docente e investigador, 20 al personal de administración y servicios y 6 a otros sectores (generalmente ex alumnos).

En cuanto al tipo de solicitudes recibidas, aumentan las consultas, pasando de un 21,5% del año anterior a un 40,9% en este curso. Las quejas han bajado de un 72,8% al actual 55,8%. La cifra de mediaciones realizadas se mantiene similar suponiendo un 3,3% de los expedientes abiertos en la oficina.

En cuanto a los motivos que llevan a los universitarios a solicitar la actuación de la defensora universitaria, desde la oficina destacan el desconocimiento de los mecanismos que pueden usar para manifestar sus quejas ante los servicios u órganos de la Universidad; la falta de respuesta ante sus solicitudes o la excesiva tardanza en las respuestas.

Las quejas recibidas en su Oficina pueden servir de indicador de calidad del funcionamiento de la institución y una forma de identificar disfunciones que hacen necesaria la toma de medidas.

Las quejas más frecuentes del alumnado siguen estando relacionadas con el reglamento de evaluación utilizado y/o resultados en las calificaciones, así como la actuación de los tribunales de revisión. Los expedientes motivados por falta de profesor en alguna asignatura han descendido en número sin embargo se mantienen las quejas sobre tutorización y calificación de trabajos de fin de grado y fin de máster o el reconocimiento de créditos y adaptaciones o la permanencia.

Por lo que se refiere a los profesores, en los expedientes vinculados con asuntos laborales destacan las consultas por los acuerdos adoptados para la estabilización y promoción del personal de la plantilla del profesorado de la Universidad de Zaragoza. Aunque también se cursan quejas sobre la composición de las comisiones de selección. Pero el asunto más demandado de este colectivo tiene que ver con el desarrollo de la docencia y, entre las cuestiones que llegan a la oficina se plantean cuestiones como la coordinación de fechas de matrícula e inicio de clases, escasez de oferta en materias optativas, concienciación de la prohibición de plagio, preocupación por el debido comportamiento en el aula de los alumnos y el cumplimiento de las obligaciones docentes, propias o de otros profesores.

En el caso del personal de administración y servicios, las quejas disminuyen año tras año, siendo la mayoría de ellas relacionadas fundamentalmente sobre temas laborales y algunas sobre la vida universitaria.

Finalmente, en lo relativo a la vida universitaria, se han registrado denuncias por parte de todos los colectivos relativas a faltas de respeto y actitudes o comportamientos poco respetuosos, así como conductas sexistas, clasistas o racistas.

La defensora universitaria ha mencionado que la mayoría emplea el correo electrónico para ponerse en contacto con la Oficina y que, en ocasiones, las personas muestran su preocupación por permanecer en el anonimato.

La defensora ha presentado diversas propuestas ante el Claustro que podrían reducir los problemas que se vienen repitiendo año tras año y diversas medidas para mejorar la calidad o reducir la conflictividad. Invitando, por ejemplo, a mejorar la difusión del Reglamento de Normas de Evaluación del Aprendizaje y también a unificar criterios de evaluación, reconocimiento o calificación entre los centros.

Mª José Rabanaque anima a tener el valor suficiente para afrontar los retos que se presentan ante la institución pero preservando y respetando los valores que debe ostentar la universidad pública.

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