“El color de la música”: Diecinueve cantorales de los siglos XV al XVII se exponen en el Salón del Tanto Monta

El recién restaurado Salón del Tanto Monta expone desde este martes diecinueve magníficos grandes libros de coro, auténticas joyas de pintura, escritura y encuadernación que dan “color a la música” que los monjes transcribían para sus largas jornadas de canto y rezo. Será la primera vez que diecinueve de los veinticuatro cantorales que conserva la Catedral de Huesca se expongan en su conjunto, conformando una de las colecciones de códices miniados más importantes del país.

Esta exposición llevaba años ideándose y ha esperado a la reapertura del Tanto Monta para salir a la luz. El Museo Diocesano y la Catedral de Huesca han colaborado con la Diputación Provincial y su Instituto de Estudios Altoaragoneses para coordinar esta muestra comisariada por Carmen Morte. La historiadora habla de estos libros como una obra de arte en la que intervenían cerca de 10 artesanos y artistas. El curtidor, el calígrafo, el músico, el dibujante, el miniaturista o el encuadernador eran algunos de los imprescindibles en esta tarea.

Estos cantorales pertenecían al Monasterio de Santa Engracia de Zaragoza, de la Orden de San Jerónimo. Durante la Guerra de la Independencia sufrió una destrucción casi total, desapareciendo gran parte de su patrimonio. Estos cantorales permanecieron y tras la desamortización pasaron a manos de la Diócesos de Huesca, a la que pertenecía el Monasterio. Aquí han estado desde entonces en buen estado de conservación. Sólo uno de ellos se exponía en el Museo Diocesano.

Hasta el 31 de marzo podrá visitarse esta exposición con 19 ejemplares de estos grandes libros de 20 kg cada uno y repletos de obras de arte en cada una de sus páginas. Además de las filigranas, los detalles realizados con oro o las escenas reproducidas al milímetro, estos cantorales albergan una información musical y bibliográfica incalculable.

La realización de muchos de ellos comenzó en 1493 por deseo expreso del fundador del Monasterio de Santa Engracia, Fernando II de Aragón (el Rey Católico), quien quiso convertir este monasterio en uno de los más destacados de la Orden de San Jerónimo en España.

En el Salón del Tanto Monta se recrea también un scriptorium con objetos, muebles y fotografías que contextualizan la labor del artesano de caligrafía. Los visitantes podrán obtener la información y varias páginas de cada libro a través de unas tablets. Paralelamente se ha editado un libro que, como decía el director del Museo Diocesano, José María Nasarre, “quedará para la posteridad como libro de referencia”.

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