Ya son 50 empresas catalanas las que han pedido trasladar a Huesca su sede social

Cincuenta empresas han solicitado trasladar su domicilio social a Huesca desde que se hizo más patente la crisis en Cataluña, tras el Referéndum del 1-O. Según datos recabados en el Registro de la Propiedad Mercantil de Huesca, desde el 8 de octubre al 19 de diciembre, en el Registro han entrado un total de 55 peticiones de traslado de domicilio social. De ellas, 50 proceden de la comunidad vecina.

El goteo de empresas que toman la decisión de abandonar sus sedes en Cataluña, ha sido constante en las últimas semanas. Hasta el pasado 27 de octubre habían sido 17 las que habían hecho la solicitud, y a fecha de hoy son un total de 50. En su mayoría son de Barcelona y Lérida, y hay alguna petición de Tarragona.

El Registro Mercantil recibe primero la comunicación y, posteriormente, llega toda la documentación. Se trata de un proceso que supone la ejecución de varios trámites, en diferentes plazos, por lo que los traslados que ahora se están tramitando, se iniciaron el pasado mes de noviembre, con lo que todo hace indicar que en enero seguirán llegando aquellos cuyo trámite ha comenzado en diciembre.

El administrador de la sociedad debe solicitar en un notario la escritura de traslado de domicilio social. Posteriormente, en el Registro Mercantil de origen pedirá que se le expida la certificación literal de traslado, que se aportará al Registro Mercantil de destino, en este caso de Huesca, con la escritura de traslado.

Hay que recordar que el traslado del domicilio social de una empresa es un primer paso, que hace referencia a lo que es la ubicación del centro de decisión. Lo siguiente sería, en una segunda fase, el traslado del domicilio fiscal, con lo que llegaría el pago de impuestos en esta provincia. Y a medio-largo plazo, podría incluso producirse el traslado del centro de producción.

Dependiendo del resultado de las elecciones catalanas y las posteriores negociaciones para formar gobierno, si no se alcanzan acuerdos, se prevé que continúe la salida de sociedades desde Cataluña a otros puntos de España. Hasta el momento, han sido más de 3.000 las empresas que han abandonado con su domicilio social la comunidad. Y, a pesar de que desde CEOE Aragón y CEOS-CEPYME Huesca aseguran que Aragón no es una comunidad atractiva fiscalmente, poco a poco van llegando algunas empresas procedentes de las provincias más cercanas, como Lérida o Barcelona.

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