Los familiares de la menor de Frula declaran estar ahora más tranquilos con los autores de los disparos en prisión provisional

Un caso de violencia de género en el medio rural. Es lo que sufrió la menor de Frula de quince años de edad hasta que el supuesto autor de amenazas en su relación sentimental terminó por aparecer el domingo 7 de enero frente a su casa y disparar siete cartuchos con un rifle contra la fachada y contra el coche de la familia. Este jueves declaraban los familiares de la joven y explicaban el temor y la preocupación en que estaban sumidos por las amenazas del joven e indicaban que ahora se encuentran más tranquilos porque los jóvenes Vicente V. A. y Mijail S. (presuntos autores de los hechos) se encuentran en prisión provisional.

Durante mucho tiempo, los familiares de la menor no comprendían qué le ocurría a la joven, puesto que su miedo le impedía salir con normalidad con sus amigas, por ejemplo. Ella no les dijo que intentaba abandonar una relación sentimental con Vicente V.A. pero que recibía todo tipo de amenazas.

Los disparos que se produjeron el domingo 7 de enero frente a la casa familiar fueron “la gota que colmó el vaso”, según el abogado de la acusación particular, Álvaro Domec. Se produjeron horas después de que los jóvenes que supuestamente dispararon, reconociendo más tarde ante la Guardia Civil dónde habían ocultado el arma, se enfrentaran con los familiares de la joven en la localidad de Grañén. Es una “situación atípica” a la que se han enfrentado y el peligro sería evidente si estuvieran libres porque son personas con acceso a armas y sin problema en utilizarlas, como se ha podido comprobar”, añade Domec.

Por el momento, continúa la instrucción con declaraciones y periciales, exploraciones psicológicas por parte del equipo psicosocial, pruebas de drogas al detenido e incluso con la elaboración de un plano del lugar estudiando las trayectorias de los disparos para determinar la intencionalidad de los mismos. Posteriormente se llevará a cabo el proceso de calificación, pero insisten en que la medida de prisión provisional debe prolongarse hasta que se celebre el juicio.

La fiscalía y la acusación particular les investigan por hechos que pueden ser constitutivos de hasta seis delitos de diversa gravedad como tentativa de homicidio, abusos sexuales; maltrato continuado en el ámbito familiar; amenazas graves a una menor de edad; tenencia ilícita de armas y robo con fuerza (el arma, un rifle con visor, era robada).

Supuestamente el joven V.V.A. durante el último año había coaccionado de forma continuada a la menor con el objetivo someterla ante sus peticiones y limitando su forma de vida, llegando incluso a las amenazas. Se investigan estos hechos porque pueden ser constitutivos tanto de abusos sexuales como de maltrato continuado y amenazas graves a una menor de edad. Este joven ya cumplió una condena por violencia de género con una de sus exparejas en junio del 2012 y sumaba antecedentes por hasta siete delitos de drogas y uno de desorden público. Actualmente residía en Senés de Alcubierre, aunque durante muchos años vivió en Ricla (provincia de Zaragoza).

El otro joven (M. S.) es natural de Rumanía y no cuenta con antecedentes penales, pero podría verse envuelto en una condena por complicidad por los hechos ocurridos este domingo en Frula, puesto que acompañó a su amigo durante toda la noche y posteriormente también durante los hechos que presuntamente cometió en Frula frente a la casa de la menor.

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