Un estudio de la DPH constata la viabilidad de recuperar pueblos deshabitados

Miguel Gracia Sixto Marín

Existen numerosos estudios y publicaciones sobre la despoblación, pero tras el congreso sobre esta temática celebrado en Huesca se observó la necesidad de visibilizar las iniciativas que se han impulsado durante los últimos 35 años para recuperar pueblos deshabitados desde diferentes ámbitos.

La provincia de Huesca cuenta con al menos 31 ejemplos de esa labor, núcleos condenados al abandono total y que muestran hoy un presente y futuro muy diferente al que estaban abocados. Es una de las principales conclusiones de este estudio dirigido por el arquitecto Sixto Marín a instancias de la Diputación de Huesca en el que se analizan las diferentes iniciativas que se han llevado a cabo y que han permitido recuperar algunas localidades deshabitadas.

Miguel Gracia, presidente de la DPH, considera que se trata de constatar que sí es posible frenar la despoblación, quizás no llegar al nivel que había hace unos años en los pueblos, pero por lo menos manteniendo lo que existe en la actualidad.

Este estudio, que próximamente será editado por parte del Instituto de Estudios Altoaragoneses, es un ejemplo de cómo hay acciones que hacen posible la recuperación de pueblos deshabitados en la provincia, algunos de titularidad pública y otros de titularidad privada, dando resultados diferentes en cada caso, pero siempre con un resultado positivo.

Esta mirada a los diferentes modelos de recuperación han concluido un minucioso estudio que se plasma en una ficha para cada uno de los pueblos con datos sobre la historia reciente, evolución demográfica o el estado actual de las edificaciones, infraestructuras y servicios.

El rápido proceso de despoblación al que fue sometido el territorio altoaragonés en el siglo pasado ha permitido mantener inalterado el patrimonio, por lo que supone una oportunidad a la hora de plantear intervenciones de conservación o recuperación.

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