De un pequeño taller local a la exportación en toda Europa Occidental

Palas BMH es una empresa ubicada en Poleñino, que actualmente cuenta con 36 trabajadores. Una compañía que supo ver el lado bueno a la crisis económica, ya que hizo agudizar el ingenio de los empleados y comenzar, en 2010, a exportar, “lo que salvo en buena medida la empresa”, comenta Oscar Villellas, gerente de Palas BMH. Además, trabajan con la última tecnología en el mercado como el diseño en 3D.

Ya poseen el sello de 40 años exponiendo en FIMA; y este año, de nuevo, siguen demostrando los productos y servicios de su empresa en esta feria. Y es que, Palas BMH comenzó, aunque con otro nombre, ya en 1942.

Todo se inició con un pequeño taller en el que reparaban carros o herraduras de caballos de la mano de Pedro Barrio. Después, se centraron más en la mecánica hasta llegar al mundo de la hidráulica. A partir de ahí, la empresa empezó a crecer, a generar empleo e inventaron el famoso carga pacas de remolque y después la pala. Para desarrollar su trabajo utilizan la última tecnología en el mercado. Diseñan con programas 3D, planifican, construyen, pintan y dan el acabado final. A su vez, para los clientes de la zona, instalan también sobre el tractor. “Con las palas casi damos la vuelta al globo”, señala Villelas. Y es que no solo trabajan para la comarca de Los Monegros, la provincia de Huesca o Aragón, sino que también exportan a toda Europa Occidental, y en menor medida a Rusia, Rumanía, Australia y Estados Unidos. “Los tractores evolucionan muy rápido, lo que hoy sirve, dentro de dos años ya es obsoleto; por ello, hay que adaptarse a las tecnologías y centrarse en satisfacer las necesidades del cliente”, indica el gerente de Palas BMH.

De momento, están invirtiendo mucho dinero en investigación y desarrollo de productos y consolidando empleo en la provincia de Huesca. Una provincia que Villellas cree que es “privilegiada y que es de lo mejor para vivir, ya que están presentes muchos sectores como el turismo con el patrimonio cultural y la nieve o la agricultura, entre muchos otros. Lo mismo señala de la comarca de Los Monegros: “Antes había más emigración a Zaragoza o Barcelona, pero desde que llegó el regadío y el riego por aspersión, hay más trabajo, más calidad de vida y el esfuerzo se ve recompensado. Por eso, Los Monegros, seguirá creciendo, opina.

Comentarios