El carnaval de Agüero inaugura la 'Cosecha de Invierno'

Pozalero Agüero

La Fiesta d’as mascaretas se celebró la noche del sábado en Agüero en el marco de la muestra de artes de la Hoya de Huesca ‘Cosecha de invierno’ con la participación de alrededor de quinientas personas que acompañaron la ronda de disfraces que partía a las 20:00 de la plaza Baja.

La localidad se despertó engalanada con pendones y grandes mascaretas que colgaban de los balcones y, por la tarde, fueron reuniéndose junto a la iglesia multitud de disfraces, desde perfumeros, brujas, madrastras, enanitos y clérigos hasta amas de casa, jóvenes guardiaciviles y gaiteros escoceses.

Junto a ellos, una treintena de tradicionales majas vestidas con sayas de vistosos colores y cubierto el rostro con las mascaretas que dan nombre a la fiesta y que se habían elaborado esa misma mañana en un taller desarrollada en la plaza.

La llegada de los Artistas del Gremio, vestidos con minifaldas, supuso el inicio de la fiesta, donde con las primeras piezas las majas realizaron bailes en corro en el que invitaban a todos los presentes a sumarse a la danza.

La ronda arrancó, como es tradición, dirigida por el caracolero y presidida por los yayos, dos peleles ataviados con las ropas del viejo invierno al que representan y que montados sobre un burro acaban siendo arrojados desde lo alto de la torre parroquial.

La comitiva fue agasajada en varios puntos del recorrido con viandas de la matacía, chocolate, torta o moscatel, mientras sonaban rancheras, canciones infantiles y hasta versiones de famosos hits de Raphael. El grupo cincovillés Artistas del Gremio tiene la capacidad de transformar cualquier melodía en una excusa para la fiesta. A lo largo de toda la marcha no dejaron de hacer alarde de su preparación física, de su calidad interpretativa y de sus dones para la provocación.

La comitiva fue atacada en varios puntos por los fieros o pozaleros, quienes ataviados con pellizo, caretas de arpillera y tocados de cornamenta, llevaban la cara tiznada e iban armados con pozales, botas de vino y escobizos. En sus ataques arrojaron humo, cubos de paja y chorros de agua.

Tras arrojar al moñaco desde la torre, en la plaza Baja y en la Era Patía los Artistas del Gremio ofrecieron un breve concierto de conclusión que dio paso a la salida del popular toro de fuego con el que se cerraba la Fiesta d’as mascaretas, aunque muchos siguieron la fiesta por la localidad.

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