Los campus aragoneses abordan la identidad de género y la diversidad sexual a través del cine

La identidad de género y la diversidad sexual en la infancia y adolescencia centran un nuevo ciclo del Aula de Cine de la Universidad de Zaragoza, que tendrá lugar en la capital aragonesa y en los campus de Huesca y Teruel. Ocho películas realizadas entre 1997 y 2016, en países como Suecia, Argentina, Francia, Corea del Sur o Canadá, proponen, durante las próximas semanas, una reflexión sobre la problemática vital y la evolución personal de menores homosexuales, bisexuales, transgénero, o intersexuales. ‘Mi vida en rosa’, una película de Alain Berliner, sobre un niño que se siente niña, abre las sesiones este lunes, 5 de marzo, a las 19 horas en la  Facultad de Empresa y Gestión Pública de Huesca (plaza de la Constitución, 1). Esta producción belga podrá verse el martes, a la misma hora, en los colegios mayores, Pablo Serrano de Teruel (Ciudad Escolar, s/n) y Pedro Cerbuna, de Zaragoza (Calle Domingo Miral, s/n).

 

Las siguientes proyecciones, que incluyen filmes que no han sido estrenados en las salas comerciales españolas,  tendrán lugar en los mismos lugares y horarios. Hasta el 9 de abril se prolongarán en el campus oscense, donde habrá sesiones todos los lunes y miércoles lectivos. En las otras dos capitales aragonesas éstas concluirán el 21 de marzo, con proyecciones los tres primeros días de cada semana.

 

La homofobia y la incomprensión, pero también el amor, la solidaridad, la amistad o el espíritu de superación están presentes en las obras seleccionadas, en las que la adolescencia –con su búsqueda de identidad y su nacimiento a la sexualidad– es reiteradamente protagonista. Tres directoras y cinco directores abordan estas cuestiones en historias, con frecuencia, dramáticas o intimistas, pero en las que también están presentes la fantasía o el humor.

 

“En esta séptima edición del ciclo de cine sobre derechos de infancia y adolescencia, queremos poner el foco sobre los menores que sienten diferente en cuanto a su género y orientación sexual”, explican desde la ONG Universitarios por la Infancia, que colabora con esta iniciativa. El objetivo es, explican, reflexionar sobre cómo esta circunstancia les afecta en su crecimiento como personas, sobre los problemas que se encuentran durante su transición a la vida adulta y sobre la reacción de su entorno, entre otras cuestiones.

 

 

Centros escolares, pueblos, ciudades, redes sociales,…

 

Mi vida en rosa (Ma vie en rose, 1997), del belga Alain Berliner, narra la historia de Ludovic, un niño de clase media cuya máxima aspiración es ser una niña a pesar de las inquietudes que esto genera en sus padres, las burlas de sus compañeros y todas las reacciones adversas que siente a su alrededor.

 

La segunda película del ciclo, Descubriendo el amor (Fucking Åmål), del director Lukas Moodysson, es una coproducción sueco-danesa de 1998 que cuenta las vidas de dos jóvenes y su iniciación en las relaciones adolescentes en Åmål, una pequeña y tranquila localidad nórdica. Elin es una de las chicas más populares y ha estado con muchos chicos. Agnes, por el contrario, es tranquila y no ha conseguido hacer amigos desde que se mudó con su familia a Åmål hace 2 años. Agnes está secretamente enamorada de Elin, pero Elin apenas sabe siquiera que ella existe.

 

El último suspiro (Lost and Delirious) es una película canadiense, del año 2001, de la directora Léa Pool. Trata sobre la amistad entre tres chicas adolescentes, dos de las cuales mantienen una relación amorosa, y de cómo la viven dentro de un colegio privado de educación segregada. Las chicas se cuestionan sus relaciones entre ellas, ante la autoridad de los demás, mientras intentan buscar el verdadero amor y las conexiones emocionales en su confusa vida adolescente. Es una película que trata sobre los dilemas internos y sobre el hecho de ser homosexual, sobre lo obsesivo que puede llegar a ser el amor cuando se ama de verdad y sobre la forma con la que una se toma la vida según la importancia que dé a lo que los demás piensen.

 

Las vivencias de una menor intergénero aparece en  El último verano de la boyita (2009), de la directora argentina Julia Solomonoff. La boyita (autocaravana) se convierte en un refugio para Jorgelina, una niña que está a punto de alcanzar la adolescencia. Cuando va a pasar las vacaciones al campo junto a su papá, conoce a Mario, un niño con el que emprenderá un camino de temor, compañía y aceptación, sobre todo cuando Jorgelina se entere de que su nuevo amigo guarda un secreto que le hace diferente a los demás chicos.

 

Night Flight (Ya-gan-bi-haeng, 2014) de Lessong Hee-il, el director surcoreano más representativo en el cine de temática LGTBI, es una película que, como las tres siguientes de este ciclo no ha llegado a las salas comerciales en España. A la salida de un bar gay, Yong-Ju reencuentra al que tiempo atrás fue su mejor amigo, quien está intentando escapar de una banda que lo persigue. Este hecho casual acabará aspirando a los dos compañeros en una espiral de violencia y crispación. En un país con excesiva presión y competitividad en el sistema educativo, el microcosmos de un instituto sirve para retratar una sociedad en la que las minorías, las emociones y la amistad no parecen tener cabida.

 

Girls Lost (Pojkarna) película sueca de Alexandra-Therese Keining, del año 2015, cuenta la historia de tres chicas adolescentes que descubren una flor cuyo néctar puede convertirlas temporalmente en chicos. Al principio, están desconcertadas por la transformación y la nueva libertad que el hecho de ser chicos les facilita en la vida nocturna de la ciudad. Una de ellas, Kim, pronto se sentirá adicta a su nueva personalidad masculina.

 

La canadiense 1:54, rodada por Yan England en el año 2016, narra la historia de un adolescente, Tim, que en el colegio sufrió durante años a la burla de Jeff. Pero cuando se enfrenta al suicidio de su único y mejor amigo Francis, quien también fue intimidado por Jeff, retoma el atletismo, un deporte en el que siempre ha destacado, para disgusto de Jeff. Se produce una rivalidad entre los dos jóvenes, entre la víctima y su agresor. Para obtener el único puesto disponible para una competición nacional, Tim intentará batir el tiempo de su oponente en la carrera de 800 metros: 1 minuto, 54 segundos.

 

Cerrará el ciclo Baisers cachés, una producción francesa de 2016 dirigida por Didier Bivel. Nathan, de 16 años, vive solo con su padre Stephane. Recién llegado a la escuela secundaria, es invitado a una fiesta y se enamora de Louis, un chico de su clase. Cuando creen que no son vistos se besan, pero alguien les toma una foto. Pronto, la foto se publica en Facebook y una tormenta se apodera de sus vidas enfrentándose al acoso y el rechazo de los demás.

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