El Huesca empata con nueve con el Almería en un rocambolesco final

Huesca- Almería

Los azulgrana empataron 2-2 en un partido donde pasaron muchas cosas y es que Gorostegui Fernández se sumó a la fiesta con decisiones que desquiciaron a los dos conjuntos. Las más graves se las llevaron los locales con las expulsiones de Pulido y Melero, por lo que el equipo acabó con nueve. El Huesca consiguió remontar el 0-1 del Almería a los 5’ con los goles de Morcillo, en propia puerta, y Chimy Ávila, y cuando parecía que los tres puntos se quedaban en El Alcoraz, un final de partido en el que llegaron las expulsiones y un gol visitante, con algo de fortuna en los rebotes, terminaron por dejar el marcador en el 2-2 definitivo.

Rubi volvía a sus orígenes y recuperaba el sistema con sus hombres habituales. Rulo entró en el lateral izquierdo y volvían Pulido y Chimy Ávila tras cumplir su sanción, manteniendo a Sastre en detrimento de Moi. Pero el equipo no tuvo una buena salida y el Almería dispuso de una clara ocasión que salvó Remiro, a los dos minutos, y luego en el cinco conseguía marcar el 0-1 por mediación de Soleri.

Reaccionó bien el Huesca, aunque le costó y poco a poco se adueño de la situación hasta que empató en el 34’ con un tanto que se marcó Morcillo en propia puerta, desviando un disparo del Chimy Ávila. Con 1-1 se llegaba al descanso.

En la reanudación los de Rubi fueron claros dominadores y consiguieron el 2-1 obra de Chimy Ávila. Parecía que todo se ponía de cara, pero una acción de Pulido, llegando tarde a un balón propiciaba su expulsión y el Huesca se quedaba con diez.

Aguantaban los azulgrana hasta que en una acción de fortuna en la que Iñigo López no acertó a despejar, Soleri remataba, detenía Remiro, pero el balón le llegó de nuevo al almeriense y tras pegar en el poste terminó entrando en la portería oscense. Una jugada de fortuna que permitía a los de Lucas Alcaraz hacer el 2-2.

Un minuto después llegó la acción en la que Melero forcejea con un defensa y el colegiado estima que es expulsión, a instancias de su auxiliar. Parece excesivo castigo, pero está claro que no hay balón de por medio y eso no beneficia la acción del azulgrana con un codazo para repeler los empujones del jugador visitante.

El Huesca se quedaba con nueve y el objetivo era por lo menos no perder el punto que se tenía, aunque no se renunció a ir al ataque para luchar por una victoria que se escapaba en un final inesperado.

El colegiado señalaba en el acta que Pulido fue expulsado por “hacer una entrada a un adversario en la disputa del balón, empleando fuerza excesiva”, mientras que la Melero indica que fue por “dar un codazo en el estómago a un adversario, empleando fuerza excesiva y sin estar el balón a distancia de ser jugado por ambos”, algo que parece excesivo, aunque veremos que dice el comité. También Chimy Ávila vio la quinta por lo que tampoco estará en Reus y Rulo se retiró lesionado con un esguince de tobillo.

Siguen los problemas para un Huesca que tiene que mantener el tipo en estas semanas complicadas y eso que ésta no se puede considerar mala puesto que se ha conseguido ampliar la diferencia a siete puntos con el tercer puesto que ocupa el Granada, y se mantienen los cinco puntos con el Rayo que es segundo.

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