Miguel Galindo cumple 16 años como guía en el equipo paralímpico español

Santacana Miguel Galindo esquí

El esquiador de Candanchú Miguel Galindo cuenta con cinco medallas paralímpicas (dos oros y tres platas) y 17 mundiales. Miguel es guía de descenso del esquiador paralímpico Jon Santacana, con quien comparte esos premios, que esperan ampliar en los Juegos Paralímpicos de Invierno de 2018 que se celebraban del 9 y el 18 de marzo en PyeongChang (Corea del Sur). |

El propósito de Miguel Galindo como deportista de apoyo es conseguir el mejor resultado posible en las cinco pruebas (eslalon, gigante, supergigante, descenso y combinada) en las que compite con Jon Santacana en estos Juegos Paralímpicos de Invierno de Corea del Sur.

Galindo lleva en el equipo paralímpico desde 2002. Un año después de que dejara de competir en el equipo nacional de esquí le propusieron ser el guía de Jon Santacana y él, que apenas sabía nada del deporte paralímpico ni de la discapacidad, no dudó en aceptar la oferta.

Quince años después, tiene claro que el concepto de discapacidad es muy borroso, que muchas personas consideradas como declaraba a Pirineo Digital ‘sin discapacidad’ tienen más limitaciones. “He aprendido a normalizar y a comprender que una persona con discapacidad es capaz de afrontar cualquier reto, cosas que muchas personas sin discapacidad no podrían realizar”, asegura.

Galindo pasa una media de 180 días al año fuera de casa, entrenando. “Durante ese tiempo Jon y yo compartimos las 24 horas del día”, explica. “El otoño es muy duro, con ventiscas y temperaturas de entre 15 y 20 grados bajo cero. Nos levantamos a las cinco y cuarto de la madrugada para estar en el glaciar, a más de 3.000 metros de altura, a las seis y media. A las siete comenzamos a entrenar, hasta las once”, cuenta Miguel.

Al final de la mañana regresan al hotel, hacen estiramientos, comen, descansan un poco y, por la tarde, trabajo físico, fisioterapia, sesión de vídeo con el entrenador para corregir las bajadas del día anterior, revisión de material, cena y hasta el día siguiente. “Al final, todo este sacrificio sirve para que corredor y guía compartan muchos momentos personales y eso se traduzca en resultados”, afirma Galindo.

Tanto esfuerzo tiene su recompensa. Unos planes de preparación que se remontan a Vancouver 2010, donde obtuvieron una medalla de oro; a Sochi en 2014, con otro oro, y al campeonato del mundo de Italia de 2017, donde consiguieron otras dos medallas, una de plata y otra de bronce. “Hemos hecho muy buena pretemporada, estamos en un gran momento de forma y tenemos posibilidades de subir al cajón”, asegura Galindo.

El 28 de febrero, Miguel Galindo y Jon Santacana viajaron a Corea del Sur con la intención de adecuarse al cambio horario y estar en las mejores condiciones posibles para las competiciones, que tendrán inicio el 10 de marzo. Como afirma Miguel, “el objetivo es ganar pero de las derrotas se aprende. No puedes ganar sin haber perdido. Probablemente sean mis últimos Juegos”.

Los compromisos del deportista de apoyo, y también sus becas, son iguales a los del deportista con el que compiten. Ambos son una muestra de superación, sacrificio, disciplina, capacidad de lucha y trabajo en equipo. Su labor conjunta representa el máximo exponente de los valores paralímpicos y, además de competir e intentar ganar, se les encomienda la responsabilidad de difundir dichos valores a la sociedad como la mejor vía para lograr el reconocimiento del movimiento paralímpico.

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