La liberalización de las rebajas obliga al pequeño comercio a vender todo el año con ofertas

El periodo de rebajas de invierno finalizaba hace una semana para el comercio oscense. Desde la Asociación de Comerciantes de Huesca se asegura que no ha sido una mala época, pero la liberalización de las rebajas provoca que el cliente espere siempre promociones o precios más bajos, y al empresario de comercio vender toda la temporada de forma anómala. A ello hay que añadir el auge del comercio on line, que pone en serio peligro su supervivencia.

La liberalización de las rebajas provoca que el pequeño comercio pase por un momento muy crítico. Tienen que competir y sacar adelante sus negocios pagando los mismos impuestos y alquileres, con menor flujo de ventas, con la misma carga de horarios y organización, pero con muchas épocas de rebajas. A las de invierno o verano, se une el Black Friday, las promociones por Navidad, o descuentos puntuales coincidiendo con fechas concretas.

La presidenta de la asociación, Ana Isabel Claver asegura que vender toda la temporada sólo a puro de promociones y descuentos, sin tener el margen que tienen que tener, y mantener un negocio con todo lo que eso conlleva es muy complicado y muy duro. La temporada ha ido bien, pero la liberalización de las rebajas al pequeño comercio les está ahogando.

Ello, según Claver, sumado a otros muchos factores. Por ejemplo, los nuevos canales de venta, como internet. Las malas experiencias en compras hunden a los comerciantes locales, pero si eso ocurre en internet, se acaba perdonando.

Sobrevivir en una ciudad pequeña, donde hay pocos habitantes y donde cada vez hay menos industria es difícil, y más con un pequeño comercio. La presidenta de la asociación de comerciantes lamenta que hay muy poca conciencia de la repercusión del consumo que tienen los clientes. Y son muchos los sectores que pueden verse afectados si cae el mercado local, porque hay muchas empresas que directa o indirectamente viven del comercio.

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