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Alumnos del taller de empleo “Jambre de Abejetas” de Atades en Ascara completan su formación en Biescas

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Miembros del taller de empleo de Atades en Ascara realizan actividades practicas de apicultura

A lo largo de un año, diez alumnos-trabajadores del taller de empleo “Jambre de Abejetas”, que Atades Aragón impulsa en Ascara, pueblo perteneciente al municipio de Jaca, se están formando para obtener el Certificado Profesional de Apicultura. A la parte teórica se suma la práctica, que están desarrollando en el vivero agroalimentario de Adecuara en Biescas.

A través de Atades Gardeniers, los alumnos tienen acceso a parte de las 100 colmenas de este centro especial de empleo que están en trashumancia: pasaron el invierno en Farlete y en mayo fueron trasladadas a Ascara. Además, unas 40 colmenas se han llevado de manera experimental a Ansó.

En el vivero de Biescas, están llevando a cabo la extracción, embotado y etiquetado de la miel, así como el secado y conservación del polen. De momento, esperan producir 150 kilos de miel “Farlete” y, entre septiembre y octubre, llegarán las variedades “Ascara” y “Ansó”.

Lucas Marcén, coordinador de Atades Gardeniersen en el proyecto Cielos de Ascara, explica que “los alumnos-trabajadores, gracias al vivero de Adecuara, tienen unas instalaciones en regla, con registro sanitario, donde pueden completar el ciclo de la miel y el polen”. Además, “gracias a Adecuara están pudiendo completar su formación”.

Tanto Atades Gardeniers como el Taller “Jambre de Abejetas” forman parte de “Cielos de Ascara”, que nace de Atades Aragón gracias a un proyecto agroecológico para la recuperación de cultivos autóctonos y la vertebración del territorio, con marcado carácter social.

En el centro especial de empleo, Atades Gardeniers, se llevan a cabo labores de agricultura y de ganadería (ya que la apicultura está considerada como tal”. Trabajan las 200 hectáreas legadas de diferente manera: 120 son de monte bajo, 80 de secano (entre ellas 5 se dedican al cultivo de trufa negra) y otras dos hectáreas de huerta. En este último caso, se están recuperando variedades locales de lenteja, garbanzo y boliche.

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