alto gállego

Bal Minuta presenta su nueva bodega de altura en el Pirineo

Una infraestructura pensada en la sostenibilidad medioambiental y que se convierte en la bodega más alta de la península

Bodegas Val Minuta en Barbenuta
Este proyecto enológico presenta su nueva bodega a casi 1.300 metros en el entorno de Biescas

No hay ninguna bodega en la Península Ibérica con viñas más altas que Bodegas Bal Minuta. Ahora también contará con las instalaciones vitivinícolas de mayor altitud, ya que este proyecto enológico de altura presenta su nueva bodega a casi 1.300 metros en pleno Pirineo. Se trata de una bodega medioambientalmente sostenible que apuesta por la integración paisajística enclavada en las laderas montañosas de Barbenuta, municipio de Biescas en lo alto del Valle de Tena. Roca, agua y aire son los elementos que conjugan las instalaciones de la nueva bodega de Bal Minuta para convertirse en un homenaje a las casas de pastores del valle, de las que todavía quedan restos que parecen monumentos a las raíces de las aldeas del Pirineo.

Es el fruto de un proyecto muy cuidado, selecto y personal, puesto que Pilar Gracia y Ernest Guasch, los enólogos creadores de Bodegas Bal Minuta, se han involucrado de lleno en este desafío arquitectónico y vitivinícola. “Teníamos una idea muy clara y meditada: queríamos una bodega sostenible con el medioambiente, igual que lo es nuestro trabajo a la hora de hacer vino, así que nuestra bodega tenía que ser lo más ecológica posible e integrarse perfectamente en el maravilloso paisaje de la zona en la que tenemos nuestras viñas de altura”, señalan desde Bodegas Bal Minuta. Así, la bodega cuenta con elementos para aprovechar al máximo los recursos naturales de la zona, tanto para la generación de energía como para minimizar el consumo en el desempeño de sus labores diarias.

Además, la ubicación de las nuevas instalaciones tiene un segundo sentido: “Queremos hacer un llamamiento para reivindicar el valor de las zonas rurales despobladas. Con esta obra seguimos apostando decididamente por la producción de vino de altura, realizando la vendimia de principio a fin en nuestra alta montaña, y también invitar a quien quiera conocer nuestro proyecto in situ y comprar nuestro vino como producto kilómetro cero a conocer la tremenda belleza de aldeas desconocidas como Barbenuta y Espierre”, afirman desde la bodega.