sanidad

Becton Dickinson fabrica las jeringuillas precisas para administrar la vacuna contra el coronavirus

El Consejo General de Enfermería dice que deben ser jeringuillas de 3 ml, y con espacio mínimo entre el émbolo y la aguja para no desperdiciar nada

Jeringuillas de diferentes calibres
José Luis Cobos vicesecretario general del Consejo General de Enfermería explica las jeringuillas con las que extraer el sobrante para hacer una 6ª dosis: deben ser como máximo de un calibre de 3 ml


Las dosis perdidas de la vacuna de Pfizer frente al covid-19 por falta de jeringuillas adecuadas ha causado polémica en los últimos días, debido a que en muchos casos no se está vacunando con ellas. La posibilidad de conseguir una sexta dosis recuperando los sobrantes de los viales que se utilizan, y no perderla, depende del uso de las jeringuillas. 

Las jeringuillas necesarias para la vacunación contra la covid-19 las fabrica la multinacional estadounidense Becton Dickinson, con planta en Fraga; hasta el momento ha producido ya más de 500 millones de unidades para este proceso. Estas jeringas tenían antes de la pandemia una demanda muy pequeña, pero ahora se ha demostrado su gran utilidad.

Lourdes López, directora general de Becton Dickinson explica diseño de las que se han denominado "jeringuillas de bajo volumen muerto": la parte superior del émbolo tiene un vástago que entra dentro del cono de la jeringa y evita que allí quede volumen residual de la vacuna y consigue que el total entre en la persona, y se pueda aprovechar el restante.

A la vista de la gran necesidad existente de contar con estas jeringuillas, para facilitar la extracción de las dosis y perder el mínimo de producto posible, la empresa está optimizando la producción, aumentando turnos, contratando más personal, y ha hecho inversiones en la planta para incrementar las líneas de producción. Las plantas de la empresa existentes en España fabrican más de 6.000 millones al año. En la planta de Fraga se han fabricado más de 500 millones de este tipo de jeringa. Actualmente, las ventas se cuentan por millones, y a nivel mundial han vendido ya más de un billón de jeringuillas para la pandemia. En España se han venido más de 25 millones de este tipo.

La directora general de Becton indicaba que España se ha preparado bastante bien en este aspecto, y que en gran medida todas las Comunidades Autónomas están preparadas. Defendía no solo a los profesionales sanitarios, sino también a la administración española, con quienes han trabajado y se han informado desde el principio.

Desde el Consejo General de Enfermería se han dado cumplidas explicaciones cómo deben ser las jeringuillas usadas. Necesidades que pasan por que tengan un calibre, ni de 10 ni de 5 ml (o cm³), lo que no permite ser exactos para extraer la dosis necesaria y hay que hacerlo a ojo. Las jeringas que permiten ser más exactos para extraer 0,3 cm³, deben ser las de 3 ml (o cm³), que fabrica la empresa ubicada en Fraga.

Las jeringuillas más precisas y sin espacio muerto entre el émbolo y la aguja son las de 3 ml
Las jeringuillas más precisas y sin espacio muerto entre el émbolo y la aguja son las de 3 ml

Además, hay un espacio muerto, el cono final, entre el émbolo y la aguja, que hará que también se pierda una cierta cantidad. Lo ideal es que ese espacio no tenga más de 35 microlitros, 0,035 cm³, una cantidad insignificante pero que no se puede perder. Las jeringuillas de Becton Dickinson también tienen reducido al máximo ese espacio.

Contar con esa sexta dosis, además de evitar desperdiciar las preciadas vacunas, permitirá también vacunar a un 15% más de la población.

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