Cáritas, preocupada por las necesidades de los alumnos para estudiar a distancia

Cáritas de la Diócesis de Jaca busca nuevos espacios para mantener sus talleres de inserción

despensa solidaria de Cáritas en Jaca
Entrada a la despensa solidaria de Cáritas en Jaca

El mes de septiembre tiene a los responsables de Cáritas de la Diócesis de Jaca preparando un nuevo escenario. Con la vuelta a los institutos prevén denamnda de material escolar tecnológico y también observan deficiencias en la conexióna internet de muchos hogares. “Estamos preocupados porque esa brecha que ya existía antes, puede que se incremente por la covid-19, explica Marcos Lera, director de esta organización que trabaja en las comarcas de la Jacetania y el Álto Gállego.

Otras necesidades como las de alimentos están en estos momentos “estables”. Marcos Lera explica que “la demanda urgente de necesidades que hubo durante el confinamiento se ha tranquilizado un poco. El verano, tanto en Jaca como el Alto Gállego ha traído turistas, y muchos han podido encontrar empleo, pero sí que detectamos que hay familias que siguen estando en una situación muy complicada.
Hemos empezado a retomar el contacto con las personas que atendimos durante el confinamiento. Queremos preguntarles en qué situación están, si han cobrado los ERTEs, si les han transferido el Ingreso Aragonés de Inserción o el Ingreso Mínimo Vital, que hay gente que ya ha cobrado”, explica.

Otros años, durante el mes de agosto no repartían alimentos. “Nuestros voluntarios tienen derecho y necesidad de vacaciones, pero este año se decidió hacer repartos para familias que no pudieran esperar. Incluso el Banco de Alimentos de Huesca -que otros años no repartía productos frescos en agosto-, sí ha hecho dos repartos.”
Actualmente tienen la despensa de alimentos “bastante bien surtida, pero entendemos que el otoño va a ser complicado y según cómo lo veamos iremos haciendo llamamientos a la sociedad.”

Un ejemplo es la campaña puesta en marcha por el Centro de Iniciativa y Turismo de Jaca, en colaboración con las farmacias. Hacen un llamamiento para conseguir las pesetas que todavía tengan guardadas en sus casas. A final de año ya no serán canjeables y por ello las recogerán durante estos meses y las llevarán al Banco de España. Lo recaudado se donará al Banco de Alimentos de Huesca. También necesitan voluntarios. “Nunca sobran y muchos de ellos son gente mayor”, explica Marcos Lera.

En cuanto a los cursos formativos de de inserción laboral que realizaban otros años, “Estamos replanteando la situación”. Necesitan ampliar los espacios con los que contaban. “Entendemos que las personas que acudían a nuestros cursos y talleres siguen teniendo esas necesidades o incluso incrementándose.”

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