fauna

Comienza la época de la berrea en la Ciudadela de Jaca

Los ciervos que viven en el foso reproducen los comportamientos naturales de su especie

Los ciervos de la ciudadela entran en la época de la berrea
Los ciervos de la ciudadela entran en la época de la berrea

En el otoño, hacia finales del mes de septiembre y principios de octubre, los ciervos entran en la época de la berrea, un espectáculo de la naturaleza que también puede verse en la Ciudadela de Jaca. Estos días están teniendo cambios de comportamiento puntuales que indican que, en breve, comenzaremos a escuchar esos sonidos guturales del macho dominante que indican la época de celo.

Roberto Banzo es responsable de Asceal, asociación que se encarga de gestionar el cuidado de los ciervos de la Ciudadela. Explica que el comienzo de la berrea depende de los factores lumínicos y de humedad y que cuando se dan, la hembra comienza a ovular y deja en el ambiente una feromonas que los machos son capaces de captar hasta a tres o cuatro kilómetros de distancia. “Se excitan y empiezan a hacer ese ruido para atraer a las hembras. Los humanos sólo escuchamos un 70% del ruido que hacen. El resto son demasiado graves, que es precisamente lo que buscan las hembras porque les indica que son machos adultos, lo que les asegura una mayor capacidad reproductiva.”

Es entonces cuando los animales se van concentrando y esperan al final de la lucha entre los machos. “El que gana escoge un grupo de hembras que ronda los 15 ejemplares y las pastorea durante un mes y medio. Es un periodo muy delicado para ellos porque, además de la cópula, deben controlar que ningún otro macho se acerque. Algunos pierden un 30 o 40% de su masa muscular, casi no comen y están todo el tiempo en cópula y controlando que nadie se acerque. (…) Aquí no hay grandes peleas porque son pocos los machos que optan al puesto dominante, pero sí se han dado” en la Ciudadela, explica Roberto Banzo.

A partir de allí hay 9 meses de gestación que este año terminaron con cinco nacimientos. Todas las crías que nacen cada año son del mismo macho y cada macho dominante, pero “la naturaleza es sabia hasta en estas cosas, y para evitar la consanguinidad en la descendencia, un macho es dominante una media de 2 años”. Así, explica, se sortean las probabilidades de endogamia.