SUCESOS

Confirmado un ataque de oso en el valle de Castanesa

Es el segundo que se produce en Ribagorza en menos de una semana. Se atribuye a Goiat, reintroducido en el pirineo leridano

Ejemplar de un oso atacando a un rebaño de ovejas en Castanesa
El ganadero afectado es el mismo que el año pasado tuvo al oso a apenas cuatro metros de distancia

Los vigilantes de la patrulla oso del Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad han constatado el ataque de un oso en el valle de Castanesa con el resultado de una oveja muerta. El sistema de geolocalización de la Generalitat de Cataluña ha situado a Goiat, ejemplar que fue reintroducido por el gobierno catalán en 2016 en el Parque natural del Alt Pirineu en Isil (Lleida), en Castanesa en las últimas horas por lo que podría ser el causante del ataque.

Se da la circunstancia que ganadero afectado es el mismo que, el año pasado, se enfrentó a un oso cuando este se disponía a atacar a sus ovejas, consiguiendo que el plantígrado saliera huyendo. Entonces, aunque las ovejas se encontraban en un cercado de valla ganadera, el oso pudo acceder al mismo y matar a una oveja. La sorpresa fue que al finalizar la jornada, el pastor de un rebaño de 2000 ovejas situado en la parte alta del pueblo, al cerrar el rebaño en el cercado eléctrico se vio sorprendido por la presencia de un oso.

El Gobierno de Aragón mantiene que la gestión de los riesgos derivados de la presencia de osos en nuestra región no puede depender de un sistema de geolocalización con el que no se tiene información en tiempo real de la situación de los animales y, además, la falta de cobertura provoca que en ocasiones se pierda la señal de transmisión, imposibilitando la localización.

La respuesta del Ejecutivo aragonés en el ámbito de su gestión es el refuerzo de las labores de vigilancia de las patrullas oso y el incremento de las cámaras de fototrampeo, que han pasado de 15 a 30 dispositivos operativos. Así como el apoyo a los ganaderos que ocupan pastos en zonas de presencia de oso, a los que se ayuda al reagrupamiento de rebaños en casos de ataque y a la elaboración de los informes de peritaje, ente otras funciones.

Si bien, la principal medida ha sido la puesta en marcha de un sistema de ayudas nuevo, que no se limita a pagar por ejemplar muerto, sino que pretende compensar económicamente a los ganaderos los costes adicionales derivados de la simple presencia de este tipo de fauna silvestre mediante subvenciones que se aplican con independencia de los ataques y que incluyen, además, la implantación de medidas de autoprotección en sus explotaciones ganaderas.

Cabe recordar que la madrugada del martes al miércoles se producía el ataque de Sarousse, reintrodudida por Francia en 2006 que atacaba a un rebaño de ovejas en el monte de Beleder, en el municipio de Campo, y que se saldaba con el balance de una oveja muerta. 

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