VALLE DE LIERP

De León al valle de Lierp en busca de bienestar

Javier González llegó hace dos años a Ribagorza para dedicarse al sector del bienestar personal, social y del entorno

Signum Valley
Visitante en una ruta al Turbón, con Ribagorza a los pies y el lago Barasona al fondo. Foto Javier GOnzález

Javier González lleva apenas dos años afincado en el valle de Lierp, en la localidad de Egea, a donde llegó, después de haber dejado todo atrás en su León natal, y tras recorrer todo el Pirineo en busca de un lugar en el que comenzar de cero y emprender un nuevo planteamiento de vida.

He pasado dice, este vecino de adopción del valle, de poco negocio a cero aunque lo bonito es ‘construir algo de futuro’ no sólo, dice, como negocio sino también para que, el territorio pueda ofertar a los propios vecinos y a los visitantes algo diferente.

Javier González, de Signum Valley

Del valle de Lierp le gustó todo desde la ubicación, a la riqueza medioambiental, sus gentes, recursos o gastronomía. De hecho, añade es el único sitio de España con el mismo nivel de radiación solar que Sevilla.

Le pareció el lugar perfecto para emprender un negocio, Signum Valley, dedicado, única y exclusivamente, al sector del bienestar personal, social y del entorno, utilizando como herramientas actividades en contacto directo con la naturaleza, como practicar deporte, realizar una ruta cultural, asistir a un congreso, alcanzar objetivos a través del coaching, recibir un taller de conducción, probar un nuevo modelo de coche, asistir a un curso de primeros auxilios y rescate en montaña, llevar a cabo una reunión de empresa, proporcionar incentivos, o resolución de conflictos laborales, personales, o institucionales.

Signum Valley 2
Ruta en Hummer cercana a la cima del Turbón. Foto Javier González

Ofertar actividades novedosas de paz y libertad no tienen sentido, señala, en un pueblo donde incluso aparcar es un caos, por eso, el valle de Lierp ‘es el paraíso’ y anima a los altoaragoneses a conocerlo y valorarlo porque visitantes llegados de grandes capitales como Madrid o Barcelona se han quedado sorprendidos cuando lo han descubierto,.

Instalarse le ha supuesto las mismas dificultades que a cualquier persona que llega a un lugar en el que no tiene nada y agradecía la acogida de los vecinos y, especialmente, el apoyo de la Comarca de La Ribagorza y el Ayuntamiento, a quienes quieren quedarse a vivir.

Comentarios