medio rural

Desde Bruselas para reabrir el albergue de Castiello de Jaca

Danielle Huby decidió cambiar de vida y apostar por la montaña

Danielle Huby en su Albergue A'Noguera, en Castiello de Jaca
Danielle Huby en su Albergue A'Noguera, en Castiello de Jaca

Llegó de Bruselas con su remolque de mudanza en el mes de marzo. El pasado mes de marzo. Conocía el Valle del Aragón desde hace años porque trabajó durante más de 30 años en la Oficina de promoción turística de España en Bélgica y Luxemburgo. Conocía gran parte de España pero es una enamorada de la montaña “y los amigos que fui haciendo en mis viajes aquí me hicieron descubrir realmente todos los encantos de Aragón y en particular del Valle del Aragón.” Tras años pensándolo, Danielle Huby dejó un trabajo que le daba estabilidad, su familia, y cambió de vida.

“Ha salido todo sin pensarlo. Este albergue me ha llamado muchas veces”. Pero tardó dos años en tomar la decisión de comprarlo y apostar por él como su casa y su forma de vida. “Fue difícil porque cuando llegué había bastantes reformas que hacer y fue complicado porque me tocó la pandemia. Al final tuve que hacer trabajos que no me imaginaba que iba a hacer en le vida y he aprendido muchísimas cosas.” Cogió el pico y la pala para las reformas y también ha plantado un huerto al que tiene que dar tiempo para crecer. Quiere que sea un albergue “lo más ecológico posible”.

Albergue A'Noguera, en Castiello de Jaca
Albergue A'Noguera, en Castiello de Jaca

Abrió sus puertas a los clientes a finales del mes de julio “y ya hay gente que ha repetido”, cuenta. Su negocio es un hospedaje con clientes que buscan las actividades de montaña o peregrinos. “Para mí es importante que se tomen su tiempo y se posen. No quiero gente estresada en el albergue”, dice. “lo que no quita que si quieren levantarse a las 5 de la mañana pasa escalar, yo les prepare el desayuno. No me importa”.

“Lo que realmente ha hecho que me haya quedado en este destino ha sido su gente, las personas. Me han hecho descubrir y querer el destino”. Además, como conocedora de la zona por haber trabajado años en su promoción turística, destaca, además de su historia, patrimonio o paisajes, que es un destino de fácil acceso. “Tiene 5 aeropuertos a menos de 3 horas, lo que es una barbaridad. Pero aun con eso, no está masificado.”

Y a esa lista que convenció a Danielle para mudar su vida a Castiello de Jaca le suma el invierno, la primavera, el verano y el otoño. “Yo necesito estaciones, días de lluvia, niebla y sol”.

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