RIBAGORZA

Ecologistas en Acción pide que los nuevos proyectos ganaderos se ciñan al nuevo ordenamiento legal

Se han dirigido por escrito al consejero Olona para pedir la paralización de nuevas instalaciones o ampliación de granjas ganaderas industriales

Ecologistas en Acción Ribagorza se ha dirigido por escrito al consejero de agricultura, ganadería y medio ambiente del Gobierno de Aragón para trasladarle su preocupación por el creciente aumento de nuevas instalaciones de ganadería industrial en la comarca de Ribagorza, en general, y en el municipio de Benabarre, en particular. Solicitan la paralización de todos los expedientes de nuevas aperturas o ampliación de instalaciones ganaderas hasta la entrada en vigor de las nuevas normas legales que van a ser de aplicación, en un futuro próximo, antes que la autorización de nuevas instalaciones.

Según el grupo ecologista el territorio está sometido a una gran presión del sector ganadero que, consideran, pone en serio peligro el buen estado de sus masas de agua y calidad del medio natural. Recientemente, han presentado alegaciones a una de las últimas solicitudes de ampliación ganadera en el término municipal de Benabarre en las que manifiestan la necesidad de someter los nuevos proyectos ganaderos al nuevo ordenamiento legal.

En la carta remitida al consejero Olona, Ecologistas en Acción, comienzan refiriéndose ‘al camino oscilante por el que, la administración española, y la aragonesa en particular, transita y que discurre a camino entre la preocupación por salvaguardar el buen estado de las masas de agua y la presión que ejerce el sector de la ganadería industrial que prioriza el negocio y hace cuanto está en su mano para mantener el crecimiento del sector’.

Añaden que, mientras, por un lado se redactan documentos de ampliación de las zonas afectadas por la contaminación de nitratos, por otro parecen retrasarse las directrices que deberían determinar y limitar las prácticas agro-ganaderas que entran en conflicto con el buen estado del agua y del medio natural.

Este peligroso binomio, continúa la misiva, apunta a dos velocidades en el proceso: una lenta para la normativa y otra rápida para los promotores que aprovechan la vigencia del anterior marco legal para consolidar un creciente número de instalaciones ganaderas. Mientras esto pasa, los acuíferos, señalan, acumulan en forma de nitratos, la fortaleza del mercado, la debilidad de la administración y el miedo de la población.

El grupo ecologista considera que la administración autonómica ha pecado de lentitud en su acción normativa y a pesar de la entrada en vigor de la Orden AGM/83/2021, de 15 de febrero, por la que se designan y modifican las Zonas Vulnerables a la contaminación de las aguas por nitratos procedentes de fuentes agrarias, se continúa la concesión de nuevas instalaciones y ampliaciones que, a todas luces, van a empeorar la realidad venidera.

Recuerdan que el municipio de Benabarre ha quedado fuera de las zonas vulnerables a pesar del crecimiento de nuevas explotaciones y que la contaminación por nitratos de las masas de agua sea alarmante. Benabarre, añaden, representa un vacío en el mapa de zonas vulnerables a la contaminación por nitratos en su entorno geográfico que se está aprovechando para asegurar la concesión de nuevas instalaciones en una especie de “saldo de fin de temporada”.

En este escenario, indican, la calidad ambiental de una amplia zona del pre-pirineo aragonés puede sufrir un irreversible deterioro. Los últimos muestreos sobre la calidad de las aguas realizados por colectivos de la comarca arrojan unos resultados que, en todos los casos, superan los niveles de concentración de nitratos permitidos por la legislación. Esto, consideran que debería obligar a una adecuación de los puntos de control de calidad que la CHE dispone en el término municipal que son a todas luces insuficientes para poder realizar una valoración realista de la realidad de la contaminación difusa sobre todo atendiendo a la tendencia a aumentar la exigencia del nuevo Real Decreto.

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