ENERGÍA

Ecologistas en Acción Ribagorza se muestran preocupados por los proyectos de centrales fotovoltaicas

Consideran que el  monocultivo de las energías “renovables” no es positivo para la comarca que precisa  un modelo en armonía con el entorno natural


Ecologistas en Acción Ribagorza han manifestado su preocupación por las solicitudes para instalar centrales fotovoltaicas de energía eléctrica que están llegando al territorio en los últimos meses con una gran ocupación de terreno rústico.

En este momento existen, explican, solicitudes de acceso y conexión para más de 150.000 MW. Hay que valorar, señalan, que ya existe un gran sobredimensionamiento del sistema eléctrico, con 110.000 MW instalados, pese a que las puntas de demanda rondan los 40.000 MW en invierno y los 39.000 MW en verano. Es decir, la potencia instalada es del 250% de la máxima demanda que se registra a lo largo del año. Los 150.000 MW es casi una vez y media la potencia instalada actual, y casi 4 veces las puntas de demanda.

Desde el grupo ecologista señalan que, estos movimientos obedecen a varias razones, entre otras, que en España hay más sol que en otras latitudes europeas y el terreno rústico es más barato, especialmente en Ribagorza, que en otros lugares.


Alertan también sobre el temor a que estas instalaciones quieran evacuar la electricidad a través la autopista eléctrica Peñalba-Monzón-Isona contra la que tanto tiempo llevan luchando. El tremendo sobredimensionamiento de la red de renovables, les hace pensar, que el capital financiero ha elegido España y, en especial, las comarcas más despobladas, con legislaciones y ayuntamientos más laxos, para instalar las centrales y exportar la energía a Europa.

Añaden que esta idea contradice, abiertamente, las oportunidades que abren las energías renovables de propiciar un sistema más justo: producir la energía lo más cerca posible del lugar de consumo y que cada comunidad afronte los costos de territorio y medioambientales que tales centrales requieren. Grandes bancos europeos que ven en el colonialismo energético la posibilidad de aumentar sus beneficios cifran en estas prácticas su negocio de futuro. Creemos que el esperable monocultivo de las energías “renovables” no es positivo para nuestra comarca que precisa de un modelo de desarrollo plural en armonía con el entorno natural.