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El 2019 será un año decisivo para el Huesca

Fotograma Obras en el Alcoraz
Obras en el Alcoraz

El Huesca no ha terminado el año precisamente en buena forma: 8 puntos le separan de la ansiada salvación para mantener la categoría reina. Pero no parece que vaya a resultar tarea fácil para el equipo oscense culminar exitosamente esta particular odisea. La conjunción de equipos fuertes y malas decisiones técnicas juegan en contra del equipo. Y es que, a pesar de haber empleado a fondo a todos los miembros de su plantilla, algo que pocos clubes de LaLiga han hecho esta temporada, los resultados no han sido los esperados para el club oscense.

Como la junta de accionistas del equipo ha admitido, se han realizado malos fichajes, pero se dispone de dinero para conseguir hacerse con jugadores que puedan mejorar las perspectivas de mantener la categoría liguera. En el mercado de invierno parecen estar puestas todas las esperanzas. Toni Lato, actualmente en el Valencia (21 años de edad, valor de mercado de 6 millones de euros) o Iván Alejo, del Getafe (23 años de edad, valor de mercado de 2 millones de euros), son dos nombres que suenan con fuerza en los pasillos de la directiva del equipo oscense.

Dudas sobre los fichajes

Aunque en el caso del primero, existen serias dudas tras la lesión que sufrió en el pasado Valencia-Manchester United. Y es que el Huesca está muy necesitado de jugadores que puedan darlo absolutamente todo en el campo, así que quizá Lato no sea la mejor opción desgraciadamente. Una pena, porque ha sido un jugador brillante en los últimos meses.

Lo que todo mundo tiene claro es que hay que hacer algo y hay que hacerlo ya. Las apuestas deportivas no auguran nada bueno para el Huesca y los aficionados no creen que el equipo oscense vaya a cosechar buenos resultados en la segunda vuelta liguera, de ahí que parta en las quinielas como el gran favorito para el descenso al figurar actualmente en la última plaza de la clasificación. Hay poca fe en las posibilidades de que el Huesca no descienda a segunda y solo un golpe de timón en la dirección del equipo podría quizá revertir la actual situación, sumamente preocupante. La vigésima posición, el farolillo rojo, es la más temida siempre por cualquier equipo de fútbol. Cada jornada que no se abandona, aumentan las posibilidades de descenso.

Es toda una pena, porque tras su ascenso les dio a los demás equipos una lección de ambición y buen fútbol: empezaba espectacularmente haciéndose con 4 de los 6 puntos en las dos jornadas iniciales de LaLiga. A partir de ahí, el equipo perdió fuelle y fue hundiéndose peligrosamente en la tabla clasificatoria, en una especie de círculo vicioso imposible de parar.

Es momento de hacer balance de lo bueno y malo, como diría la canción de Mecano, y mirar fríamente a los números obtenidos por el equipo oscense: última posición, 17 partidos jugados, 1 partido ganado, 5 partidos empatados, 11 partidos perdidos, 15 goles a favor y 34 goles en contra. Esperamos que tanto Francisco, el sufrido míster, como toda la plantilla del club encuentren en estos pobres datos estímulo y fuerza para superarse en este nuevo año que empieza. Si, en cambio, caen en el derrotismo, hay una gran probabilidad de que veamos a nuestro querido equipo bajar de categoría. Una circunstancia de la que esperamos, finalmente, no tener que informar a nuestros lectores.

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