BENASQUE

El Ejército vuelve a elegir el valle de Benasque para preparar la Campaña Antártica

Trece efectivos del Ejercito de Tierra, entre ellos tres mujeres, realizarán del 29 de abril al 3 de mayo la Fase de Montaña

Imagen de los trabajos realizados en Benasque
Imagen de anteriores ediciones de las maniobras de la Fase de Montaña realizadas en Benasque 

Los trece efectivos del Ejército de Tierra que formarán parte de la dotación de la Base Antártica Española del Ejército de Tierra (BAE) "Gabriel de Castilla" en la XXXIII Campaña Antártica, se concentrarán del 29 de abril al 3 de mayo en las inmediaciones del Parque Natural Posets-Maladeta, cerca de Benasque para mejorar sus conocimientos teóricos y prácticos en condiciones de frío y con nieve y/o hielo. Ello les permitirá desenvolverse, con las necesarias medidas de seguridad, por el terreno montañoso que se van a encontrar en la Antártida.

Los trece profesionales tienen una media de edad de 41 años y 20 de experiencia militar en, al menos, cuatro destinos diferentes. Todos ellos, altamente especializados y cualificados. Elegidos (incluyendo al jefe) entre casi 200 voluntarios. Con tres misiones internacionales a la espalda y un buen nivel de inglés, amén de conocimiento de otros idiomas. La mayor parte casados (8) y con hijos.

Temperaturas de hasta 20 grados bajo cero, vientos que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora y el riesgo de convivir junto a un volcán activo es lo que tendrán que soportar los militares del Ejército de Tierra en la 33ª edición de la Campaña Antártica del Ejército de Tierra, organizada en colaboración con el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Partirán hacia el continente helado en el verano austral y, mientras tanto, están siendo adiestrados para hacer frente a las condiciones climáticas más extremas.

Su destino será la BAE “Gabriel de Castilla”, situada en la Isla Decepción, en el archipiélago de las islas Shetland del Sur, a escasos cien kilómetros al norte del continente antártico y a más de mil de la costa sudamericana más próxima. En el grupo hay especialistas en comunicaciones por satélite, mantenimiento, navegación, alimentación, medio ambiente, movilidad en nieve o medicina. Por ello, prepararan la Fase de Montaña, en el marco del Programa de Capacitación Antártica, en el Pirineo oscense, adiestrándose en el manejo del material que tendrán que utilizar en territorio antártico. Su formación es esencial para garantizar la seguridad de los científicos que, año tras año, estudian el continente helado, su flora y su fauna. Durante las jornadas recibirán formación teórica y práctica sobre normas de seguridad, primeros auxilios, conducción de "quads", utilización del GPS, nudos, empleo de material específico de montaña (raquetas, piolets, crampones), anclajes en nieve, recuperación en grietas y montaje de tiendas.

Los trece componentes que proceden de unidades ubicadas en Madrid (5), Zaragoza (3), Sevilla (2), Valencia (2) y Albacete van a contar con el apoyo de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales para el suministro de material técnico de montaña necesario para la realización de las prácticas.

La Campaña Antártica española

La Campaña Antártica española constituye un modelo de cooperación entre diferentes instituciones públicas y privadas al servicio de la I+D+i en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades financia los proyectos que se realizan tanto en las bases antárticas como a bordo del buque Hespérides –a través del subprograma de Investigación Polar de la Agencia Estatal de Investigación– y la logística de la campaña. Además, a través del Comité Polar, coordina las actividades que los diferentes organismos desarrollan durante las campañas. Las entidades participantes en estas actividades son la Unidad de Tecnología Marina del CSIC, que gestiona la BAE Juan Carlos I en la Isla Livingston y coordina la logística general de la campaña antártica; el Ejército de Tierra, que gestiona la BAE Gabriel de Castilla en la Isla Decepción, y la Armada, que opera el BIO Hespérides. Tanto el BIO Hespérides como las bases antárticas forman parte del mapa español de Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares (ICTS), instalaciones, recursos o servicios excepcionales en su género, cuya importancia y carácter estratégico justifica su disponibilidad para todo el colectivo de I+D+i.

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