innovación frente al covid-19

El Laboratorio Subterráneo de Canfranc tiene preparado un prototipo de respirador específico para UCI

Científicos de España, Italia o Estados Unidos desarrollan un ventilador que espera probarse en el hospital San Jorge “a finales de la próxima semana”

Prototipo del ventilador en el Laboratorio Subterráneo de Canfranc, donde están probando mejoras
Prototipo del ventilador en el Laboratorio Subterráneo de Canfranc, donde están probando mejoras

La Colaboración Ventilador Mecánico de Milán (MVM), un consorcio de laboratorios y universidades de España, Italia, Francia, Canadá y Estados Unidos, formado por más de 150 científicos e ingenieros liderados por Cristiano Galbiati (investigador principal de la Global Argon Dark Matter Collaboration) y por Art McDonald (Premio Nobel de Física 2015), ha desarrollado una solución de fácil fabricación para resolver la escasez mundial, tanto actual como prevista, de ventiladores para tratar a los pacientes con COVID-19 en UCI. En la actualidad, dentro del programa de validación internacional, el equipo español está homologando el ventilador según las normas de la Agencia Española del Medicamento y está construyendo modelos mejorados en el Laboratorio Subterráneo de Canfranc. Sus científicos han estado en contacto con los profesionales de la UCI del hospital San Jorge, a donde espera que en unos 10 días puedan enviar un prototipo para que realicen pruebas científicas mientras esperan la validación de la Agencia Española del Medicamento para usarlo en pacientes. 

Llevan más de cinco semanas trabajando en este proyecto. En estos momentos en España hay decenas de investigaciones relacionadas con la fabricación de respiradores pero Carlos Peña, director del Laboratorio Subterráneo de Canfranc, explica que la diferencia que marca este prototipo es que no requiere ningún elemento mecánico para regularlo y que se dirige específicamente a pacientes ingresados en cuidados intensivos. Han conseguido que funcione con gran sensibilidad, para que aporte oxígeno exactamente en la medida en la que el paciente lo requiere, explica.

Otra de las ventajas de este prototipo que ya se ha enviado a la FDA (el organismo análogo a la Agencia Española del Medicamento en EEUU) para su validación es su coste. “Ronda los 1000 euros y usa componentes que no son los habituales, con lo que se podría sortear el desabastecimiento de algunos componentes." Los respiradores que en estos momentos usan las UCIs españolas rondan los 30.000 y éste dividiría por 10 el precio, explica Peña.
Los ventiladores de este tipo que se encuentran actualmente en el mercado son máquinas caras con diseños patentados y controles complejos. La versión MVM se ha reducido a escala para satisfacer los requisitos de un ventilador de la forma más sencilla posible. Es potente y eficaz en la respuesta al paciente en dos modos de operación: control por presión y presión de soporte. La piedra angular del diseño MVM es la simplicidad, la protección del paciente y una acción delicada en los pulmones.

El consorcio español incluye el CIEMAT, el Laboratorio Subterráneo de Canfranc, el Centro de Astropartículas y Física de Altas Energías (CAPA, Universidad de Zaragoza), la Universidad Politécnica de Madrid, el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón, la Fundación Aragón para la Investigación y el Desarrollo (ARAID), la Universidad Católica de Valencia, así como médicos de Eliance Helicopters, del Servicio de UCI del Hospital General San Jorge (Huesca) y del Servicio de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid).

En la actualidad, dentro del programa de validación internacional, el equipo español está homologando el ventilador según las normas de la Agencia Española del Medicamento y está construyendo modelos mejorados en el Laboratorio Subterráneo de Canfranc.

Un proyecto iniciado en Italia y alimentado por científicos de cinco países
La colaboración MVM se originó en el proyecto de investigación internacional “La colaboración Global Argon Dark Matter” (GADM)”, que brinda apoyo a los investigadores implicados en la búsqueda de materia oscura, componente material invisible del universo que nos rodea. Tal investigación de frontera requiere experiencia en el uso de sistemas de gases y sistemas de control complejos, es decir, en las mismas capacidades exigidas para el diseño de los ventiladores médicos.

Al inicio del período de confinamiento por el virus Covid-19 en Milán, Galbiati identificó la necesidad de ventiladores adicionales y recibió la autorización del gobierno italiano para desarrollar un primer prototipo con el apoyo de institutos de investigación y universidades, así como de empresas del sector médico. La colaboración se amplió rápidamente para incluir contribuciones de laboratorios nacionales y Universidades de España, Francia, Canadá y EE.UU.

Licencia abierta para que se fabrique por los países que lo necesiten

El proyecto del Ventilador MVM se ha creado con espíritu de colaboración y transparencia. Actúa en un marco de innovación bajo licencia de hardware abierta del CERN, para fomentar la colaboración en el diseño y en los ensayos, lo que también minimiza el tiempo necesario para conseguir que los ventiladores se fabriquen y distribuyan a las personas que los necesitan. El consorcio no registra patentes para el ventilador MVM y no se concederán licencias exclusivas.

El objetivo inicial consiste en producir un primer lote de hasta 1.000 unidades en los países implicados, mientras se completa el proceso de certificación, para luego aumentar la capacidad de manera que pueda sostener la producción de varios miles de unidades por día, una vez que se obtenga una certificación más amplia y se desarrolle la cadena de producción.

Prototipo del ventilador en el Laboratorio Subterráneo de Canfranc, donde están probando mejoras
Prototipo del ventilador en el Laboratorio Subterráneo de Canfranc, donde están probando mejoras
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