IGLESIA 

El miércoles de ceniza inicia la Cuaresma en la Diócesis de Barbastro-Monzón

En la ceremonia participarán los representantes de las cofradías penitenciales

Miércoles de ceniza en Barbastro
El Obispo de la Diócesis de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez, preside la ceremonia religiosa del miércoles de ceniza.

El Obispo de la Diócesis de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez, preside este miércoles en la Catedral, a las 20:00 horas, la ceremonia religiosa de la imposición de la ceniza. En el acto participarán los representantes de las cofradías penitenciales y se respetará el aforo y las medidas sanitarias. 

Los católicos están a punto de comenzar a vivir el tiempo de liturgia que invita a preparar la Pascua. Y puesto que la Pascua es la fiesta grande de la Iglesia, la preparación también es larga; de ahí las cinco semanas que dura la Cuaresma.

Comienza este miércoles, con la celebración del miércoles de ceniza. En todas las misas, tras la lectura del Evangelio, se impondrá la ceniza en la cabeza de los fieles, como signo de cambio.

La frase “Polvo eres y en polvo te convertirás”, que se pronuncia al depositar la ceniza sobre la cabeza de los fieles, ha ido cambiando a favor de “Convertíos y creed en el Evangelio”. Este gesto tiene varios significados: la ceniza evoca la destrucción por el fuego o por la descomposición, la muerte. Evoca también el pecado, con la necesidad de misericordia y perdón. Y recuerda finalmente el fuego que quema y purifica, permitiendo que, después, crezca semilla nueva. De ahí la invitación a andar por otro camino y creer en el Evangelio.

Para que, al final de la Cuaresma llegue la resurrección, los cristianos deben ir muriendo a cosas que no les dejan vivir. Para ello se servirán del ayuno, la oración y la limosna. El ayuno como dominio sobre las cosas; la oración, como esfuerzo de llevar la vida a Dios y Dios a la vida; y finalmente, la limosna, como forma de descubrir el sentido del compartir.

La Diócesis de Barbastro-Monzón celebrará misas en Semana Santa pero no procesiones

El Obispo Ángel Pérez ha firmado el decreto de suspender todos los actos y celebraciones organizados por parroquias, hermandades y cofradías, asociaciones u otros grupos de fieles que tengan carácter de culto externo y en general, todos en los que se haga uso de la vía pública en toda la Diócesis. La decisión está en sintonía con todas las diócesis aragonesas teniendo en cuenta las circunstancias excepcionales creadas por la pandemia de la Covid-19.

En este tiempo, se celebrarán los cultos internos, eucaristías y actos de piedad teniendo en cuenta las medidas sanitarias y la normativa vigente ya que la Semana Santa no queda suprimida y el prelado exhorta a "vivir con profundidad las celebraciones litúrgicas", en especial las de Triduo Pascual.