patrimonio

El Monasterio de Casbas sigue sin comprador más de un año después

Ha recibido visitas del sector hostelero y religioso “que se están valorando”, explica el principal acreedor, pero no hay nada cerrado

La venta del Monasterio de Casbas de Huesca se publicita en portal inmobiliario
La venta del Monasterio de Casbas de Huesca se publicita en portal inmobiliario

El Monasterio de Casbas está a la venta desde que, hace más de un año, su propietaria, la Fundación Progea, entrara en concurso de acreedores. Este cenobio, declarado Monumento Nacional en 1979, ha recibido la visita de algunos interesados en su compra, pero según confirma su principal acreedor, Ibercaja, no hay ninguna propuesta aceptada “aunque estamos abiertos y se están valorando”, confirman desde la entidad bancaria con la que la Fundación Progea tiene la deuda.

Julio Bernués explica el proceso de venta del Monasterio de Casbas

“Sé que algunos interesados están ligados al sector hotelero y otros al religioso, pero no sabemos nada sobre qué proyectos tienen. (…) Llamarlos posibles compradores me parece exagerado, por ahora sólo han venido a verlo”, explica  Julio Bernués, profesor de la Universidad de Zaragoza que ha estado ligado a la Fundación Progea y, junto con otros compañeros, pusieron en marcha una cooperativa que gestiona la huerta ecológica. También con vecinos de Casbas crearon la Asociación de Amigos del Monasterio de Casbas que ha organizado actividades culturales como proyecciones cinematográficas o las visitas guiadas al Monasterio que se realizaban antes de la pandemia.

Mientras la venta sigue en la web del portal inmobiliario Lançois Duval, el deterioro de algunas partes del inmueble se acentúa. En los primeros años tras la venta, la Fundación Progea invirtió unos 300.000 euros en la reforma de cubiertas y rehabilitación de algunas zonas, pero “desde hace algo más de un año no se ha hecho nada. Antes retejábamos, pero ahora hay goteras en algunas zonas”, explica Julio Bernués, que apunta que la Fundación Progea llamó a la puerta de varias administraciones públicas cuando el concurso de acreedores era inminente. “Progea acudió a DPH, a dos consejeros de la DGA, les propuso que la propiedad pasara a ser pública, pero lo que ha acabando pasando es que los temas de propiedad tienen un curso que pasan por la venta”, explica Bernués.

Museo de las Matemáticas, en el Monasterio de Casbas
Museo de las Matemáticas, en el Monasterio de Casbas

Nueva ubicación para el Museo de las Mátemáticas
El concurso de acreedores del propietario del Monasterio empujó al principal impulsor del Museo de las Matemáticas que abrió sus puertas en el cenobio en 2019, Julio Bernués, a buscar una nueva ubicación para garantizar su continuidad. Cuando abrió sus puertas obtuvo una gran respuesta del público, "todos los días llegaban dos autobuses de alumnos  visitarlo", explica este profesor de la Universidad de Zaragoza, pero cuando entró en concurso de acreedores la Fundación Progea comenzó a buscar una nueva ubicación. La previsión es que se traslade al Planetario de Aragón, en el Parque Tecnológico Walqa, explica. 

Diecisiete años de la venta del Monasterio
El 26 de mayo de 2004 el pueblo de Casbas celebraba afligido la misa de despedida de las religiosas que hasta entonces habían habitado el monasterio. Tres años después la Fundación Progea compró el cenobio por 2’7 millones de euros y lo hizo con la intención de rehabilitar este Monumento Nacional.
El Monasterio de Casbas fue declarado en 1979 Monumento Nacional. Cuando la Fundación Progea lo compró se habló de la rehabilitación integral del convento y de abrirlo al público, pero la crisis paró todos estos proyectos.
La propietaria es una fundación sin ánimo de lucro que se abastece de los beneficios de las empresas del grupo inmobiliario Progea. Tras su compra invirtieron 300.000 euros en la reforma de más de 350m2 de cubiertas y forjados para evitar goteras y se puso en marcha un huerto ecológico en el que trabajan sus socios y da trabajo a una persona que vive en el Monasterio. Se rehabilitó una de las caras del patio interior del claustro y se reconstruyó para una futura biblioteca de la Fundación un espacio derruido, pero de ello hace más de una década.
El Monasterio de Casbas fue de gran importancia en el mapa cisterciense de la península. En los últimos años los suspiros de monja o la cerámica dieron nombre y puestos de trabajo al pueblo, y los talleres y campamentos que allí se hacían eran un revulsivo para la localidad. Todo eso se acabó hace diecisiete años.