litigio bienes

El Obispado de Lérida afirma que "no quiere causar dolor a nadie" en la defensa de sus razones en el litigio de los bienes

La diócesis leridana pretende ofrecer sus propias aclaraciones ante el comunicado que lanzaba el obispo de Barbastro-Monzón

Ángel Pérez y Salvador Giménez Valls
Ángel Pérez y Salvador Giménez Valls

El Obispado de Lérida no ha tardado en dar respuesta al comunicado que lanzaba el obispo de la Diócesis Barbastro-Monzón, Ángel Pérez, sobre el recurso interpuesto por la diócesis leridana a la sentencia del Juzgado de Barbastro que obliga a la devolución de las 111 piezas de arte sacro a sus legítimas propietarias, las 43 parroquias aragonesas.

En esta nota de prensa, el Obispado de Lérida deja patente “en estos desencuentros hay sufrimiento por ambas partes. Esta diócesis no pretende causar más dolor a nadie, sólo presentar sus argumentos y defender, según su criterio, las propias razones.”

Además se recuerda que dicho litigio tiene dos partes: “la primera, se desarrolló en el ámbito eclesiástico y se cerró con indicaciones expresas a la diócesis de Lleida por parte de las autoridades y tribunales de la Iglesia para que las piezas en cuestión fueran retornadas a sus parroquias de origen, hecho aceptado explícitamente por los tres últimos obispos y, por supuesto, por el actual. Por motivos ya sabidos y explicados en distintas instancias eclesiales, no fue posible satisfacer los requerimientos. La segunda es la que se está desarrollando en los tribunales civiles ante los que la diócesis de Barbastro-Monzón ha denunciado al obispado de Lleida. Esta es una fase que, desde el punto de vista legal, no ha terminado su recorrido sino que se encuentra todavía abierto y con posibilidad de presentar los correspondientes recursos”.

Además el obispo de Lérida, Salvador Giménez, suscribe las palabras de su homologo aragonés en cuanto al carácter libre y abierto de la Iglesia. “Por eso nunca ha manifestado ningún tipo de reticencia ante el hecho de que aquel obispado haya ejercido la libertad de recurrir a los tribunales civiles y, con seguridad, el mismo reconocerá idéntica libertad a esta diócesis para exponer razonadamente sus argumentos ante el juez que los requiera".

El obispo de Lleida además afirma que nunca ha recibido coacciones ni presiones de ninguna autoridad; se ha respetado su libertad fundada en su responsabilidad pastoral aun lamentando las acusaciones vertidas por algunos medios de comunicación contra su persona y su ministerio.

“No resulta extraño que quien es acusado ante un tribunal, como lo ha sido el obispado de Lleida, quiera y pueda acogerse a lo que la ley tiene previsto. En consecuencia no dudamos que se le reconocerá y respetará el derecho que le ampara a defenderse ante los tribunales a través de los recursos que ofrece a cualquier ciudadano nuestro ordenamiento legal”, se remarca en dicho comunicado en el que también apostillan que la justicia hablado en primera instancia pero, como todo el mundo sabe, puede hablar de nuevo en otras instancias.

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