INFRAESTRUCTURA

El proyecto de los accesos al puente de la N-240 en Monzón recibe 4 ofertas

La mesa de contratación  ha propuesto la adjudicación en 124.040€

Pasarela
Pasarela de la N-240 que conectará la ciudad con el parque / Sociedad

La mesa de contratación del Ayuntamiento de Monzón abría las cuatro ofertas que cumplían los requisitos de cara a adjudicar las obras del proyecto de construcción de accesos al puente de la N-240 desde Monzón y desde el parque municipal Los Sotos.

Tras valorar los criterios cuantificables de las propuestas, la mesa proponía la adjudicación a la empresa Domec SL que presentaba una oferta económica de 120.400€ y una garantía para las obras con un incremento de 5 años.

Una vez realizada la propuesta de la mesa de contratación seguirán todos los pasos administrativos hasta la firma del contrato.

El Ayuntamiento sacaba la obra en 146.235,91€ más IVA y con un plazo de ejecución de tres meses. Su ejecución supondrá conectar la ciudad con el espacio natural aprovechando la plataforma construida con motivo de la rehabilitación del puente sin tener que utilizar el coche.


Esta actuación, como se explica en la memoria justificativa, viene a dotar de sentido la obra llevada a cabo por el Ministerio de Fomento, con ocasión de la reparación del puente sobre el río Cinca en la N-240, consistente en la ejecución de un nuevo voladizo para uso exclusivo de peatones.
La construcción de los accesos se harán con un ancho de 2,5 metros, limitados lateralmente por barandillas metálicas, salvo en sus tramos lindantes con el puente que se hará con biondas.

OBRAS
La empresa Altius , Geotecnia y Obras Especiales, iniciaba las obras de rehabilitación del puente de la N-240 a la entrada de Monzón en junio de 2018 con un presupuesto de 3,7 millones de euros, aportados por el Ministerio de Fomento. Los trabajos concluían en diciembre donde lo más novedoso es una pasarela, que transcurre paralela al puente y que servirá de conexión entre el parque de la Jacilla y el de Los Sotos.

PUENTE
El actual puente se terminaba a principios de los años 40 del siglo pasado. Se usaron los criterios y materiales del sistema Melan-Ribera. La característica más significativa son los arcos levantados a partir de una armadura autoportante que durante la fase de construcción funciona como autocimbra y es capaz de soportar la carga del encofrado y del hormigón fresco.
Así, el puente está formado por una sucesión de arcos rebajados de hormigón de siete vanos de 30,50 m de luz entre ejes de pilas formado cada uno por tres nervios.

ACTUACIONES

Las actuaciones de rehabilitación alcanzaban a todos los elementos del puente, excepto la cimentación, que se encuentra en buenas condiciones. En relación a los arcos, se ejecutaba su refuerzo consistente en su encamisado y recrecido perimetral con hormigón armado autocompactable.

Los montantes extremos de pilas y estribos se demolían y se reconstruían con el objeto de garantizar la transmisión de cargas horizontales de los mismos en la unión arco-montante.
El tablero actual era reparado, incluyendo tareas de saneo de desconchones, pasivación de armaduras y tratamiento de pintura anticarbonatación.

Se desmontaba el sistema de contención y se implantaba uno nuevo, acorde a la normativa vigente, en toda la longitud del puente, incluyendo los muros de acompañamiento de los estribos.
El paquete actual de firme se demolía y se ejecutaba una nueva losa, aprovechando la actual como encofrado perdido. También se reponían las mezclas asfálticas.

Se ejecutaban nuevos imbornales dotados de tubos de bajantes con longitud suficiente para impedir que el agua drenada alcance el paramento de hormigón. Una estimación del tráfico que soporta la estructura a partir de estaciones de cobertura cercanas indica una IMD de unos 5.000 vh/d con un 15% de pesados.