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El sindicato educativo HUSTE pide la dimisión del consejero de Educación

Además de la mala organización del curso, dicen que "la gestión del día a día es un pitorreo"

Felipe Faci presenta el inicio de curso
El consejero Felipe Faci durante la presentación del inicio de curso


Bajo el título "Faci no vende la moto", HUSTE-Stea, el sindicato de trabajadores de la enseñanza de Aragón, ha hecho pública una nota de prensa en la que duda de la bajada de ratios de la que habla el consejero de Educación del Gobierno de Aragón, Felipe Faci, la contratación de 400 docentes más, o la viabilidad de las "aulas burbuja". Con constantes críticas a cada uno de los aspectos de su gestión, HUSTE le dice al presidente de Aragón que tendrá que reflexionar sobre la condición de activo o lastre del consejero en el gobierno autonómico, tras haber perdido por completo la confianza del profesorado aragonés, por lo que le sugieren que lo cese.

HUSTE-Stea dice: "La situación de las ratios en los centros es prima hermana de la del curso anterior; los 400 docentes extras, ni 0,5 por cada centro educativo aragonés, nadie encuentra donde están ni con microscopio electrónico; las aulas burbuja pinchan en "madrugadores", comedor, transporte escolar y desdobles (valores, religión, etc.). Respecto a las políticas progresistas, resulta triste constatar que a grandes rasgos no hay mucha diferencia entre las comunidades gobernadas por coaliciones encabezadas por el PSOE o por el PP, la clave es que con menos de un 4 % del PIB en inversión educativa cualquier comunidad esta abocada a gestionar la miseria en el sector educativo, y más en la actual situación de pandemia".

Reprochan que la principal "concesión" arrancada por los tres sindicatos firmantes del acuerdo educativo, ha sido el teletrabajo para las embarazadas, algo que consideran un gran gol propagandístico de la administración. En cuanto a la entrega de mascarillas, geles o pantallas faciales, ha habido centros en los que se han adquirido por los equipos directivos para suplir los retrasos en la llegada o para tener materiales de mayor calidad. Unos materiales que deberían haber llegado desde el momento en que se incorporó el profesorado a los centros.

Critican también que las plantillas del personal de administración y servicios, ya muy reducidas antes de la pandemia, no han tenido ningún incremento digno de mención.

Y a todo esto, dicen que se suman los resbalones continuos en la gestión ordinaria del departamento, tales como convertir todas las jornadas en continua (tras la petición del funcionariado de carrera de inicio de curso), la prolongación del acto de elección del profesorado de infantil y primaria, el retraso de EE.MM. Y la posterior prórroga del plazo por el mal funcionamiento del sistema informático. Afirman taxativamente que "la gestión del día a día viene siendo un pitorreo".

Rechazan, finalmente, la negativa a realizar pruebas al profesorado para descartar positivos asintomáticos que, en su opinión, esconde una realidad que antes o después saltará por las nubes, ya que en las comunidades donde se están realizando, están dando positivos en torno al 4%, lo que en Aragón serían unos 640 docentes dispersos por más de 800 centros. Debido a todo esto, piden el cese del consejero.

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