EJÉRCITO DE TIERRA

El valle de Benasque se convierte en la Antártida para los militares de la Campaña Antártica

El parque natural Posets Maladeta va a ser el terreno en el que se desarrolle la Fase de Montaña en el marco del Programa de Capacitación Antártica

Campaña Antártica 19
En la imagen un instante de la Fase de Montaña realizada en 2019/ Campaña Antártica del ET


Del 3 al 7 de mayo se va a desarrollar, en las in mediaciones del Parque Natural Posets Maladeta, en el valle de Benasque, la primera etapa de la preparación de los componentes de la Campaña Antártica del Ejército de Tierra, que, a finales de año, partirán hacia el continente blanco para apoyar a los investigadores en la Base Antártica Española ‘Gabriel de Castilla’ en isla Decepción. El grupo de la XXXV Campaña Antártica lo forman 13 profesionales (elegidos entre casi 200 voluntarios), con una media de edad algo superior a los 41 años y 20 de experiencia militar en, al menos, cuatro destinos diferentes.

El objetivo de la Fase de Montaña es mejorar los conocimientos teóricos y prácticos de los militares en condiciones de frío y con nieve y/o hielo lo cual les permitirá desenvolverse, con las necesarias medidas de seguridad, por el terreno montañoso que se van a encontrar en la Antártida. Para ello van a contar con el apoyo de la Escuela Militar de Montaña y Operaciones Especiales (EMMOE) y del Regimiento de Cazadores de Montaña nº 64, que suministran el material técnico de montaña necesario para la realización de las prácticas.

Durante las jornadas recibirán formación teórica y práctica sobre normas de seguridad, primeros auxilios, utilización del GPS, nudos, empleo de material específico de montaña (raquetas, piolets, crampones), anclajes en nieve, recuperación en grietas y montaje de tiendas. Su formación es esencial para garantizar la seguridad de los científicos que, año tras año, estudian el continente helado, su flora y su fauna. En el grupo hay especialistas en comunicaciones por satélite, mantenimiento, navegación, alimentación, medio ambiente, movilidad en nieve o medicina.

Todas las áreas tendrán trabajo, puesto que, además de participar en las actividades programadas, deberán poner al día a sus compañeros sobre las novedades en su parcela de responsabilidad sin olvidar que son un equipo y deberán apoyar al "instructor".

El médico deberá preparar el botiquín de patrulla, prever posibles evacuaciones desde la zona de prácticas hasta la red hospitalaria civil, instruir al personal en prevención y primeros auxilios en ambiente de montaña y frio extremo y, por supuesto, estar en disposición de realizar una primera atención en caso de accidente durante la realización de cada una de las prácticas. El veterinario, como responsable de medio ambiente, impartirá una charla de medio ambiente relativa a la Campaña Antártica, deberá conocer las normas medioambientales del Parque Natural Posets-Maladeta y velará por el cumplimiento de las normas medioambientales del mismo.

Los responsables de transmisiones, se encargarán de proporcionar y operar los medios que permitan el mando y control -enlace- durante el desarrollo de las actividades. Todos, deberán cumplir rigurosamente las medidas de seguridad que se establezcan, las de control y cuidado del material y la normativa del Parque Natural.
En su destino, situado en la Isla Decepción, en el archipiélago de las islas Shetland del Sur, a escasos cien kilómetros al norte del continente antártico y a más de mil de la costa sudamericana más próxima, encontrarán temperaturas de hasta 20 grados bajo cero, vientos que pueden alcanzar los 70 kilómetros por hora y el riesgo de convivir junto a un volcán activo.

Campaña Antártica

La Campaña Antártica española La Campaña Antártica española constituye un modelo de cooperación entre diferentes instituciones públicas y privadas al servicio de la I+D+i en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación. El Ministerio de Ciencia e Innovación financia los proyectos que se realizan tanto en las bases antárticas como a bordo del buque Hespérides –a través del subprograma de Investigación Polar de la Agencia Estatal de Investigación– y la logística de la campaña. Además, a través del Comité Polar, coordina las actividades que los diferentes organismos desarrollan durante las campañas. Las entidades participantes en estas actividades son la Unidad de Tecnología Marina del CSIC, que gestiona la BAE Juan Carlos I en la Isla Livingston y coordina la logística general de la campaña antártica; el Ejército de Tierra, que gestiona la BAE Gabriel de Castilla en la Isla Decepción, y la Armada, que opera el BIO Hespérides. Tanto el BIO Hespérides como las bases antárticas forman parte del mapa español de Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares (ICTS), instalaciones, recursos o servicios excepcionales en su género, cuya importancia y carácter estratégico justifica su disponibilidad para todo el colectivo de I+D+i.

Pero todas las áreas tendrán trabajo pues, además de participar en las actividades programadas, deberán poner al día a sus compañeros sobre las novedades en su parcela de responsabilidad (actividades de preparación, gestiones en curso o pendientes, etc.) Sin olvidar que son un equipo y deberán apoyar al "instructor": El médico deberá preparar el botiquín de patrulla, prever posibles evacuaciones desde la zona de prácticas hasta la red hospitalaria civil, instruir al personal en prevención y primeros auxilios en ambiente de montaña y frio extremo y, por supuesto, estar en disposición de realizar una primera atención en caso de accidente durante la realización de cada una de las prácticas. El veterinario, como responsable de medio ambiente, impartirá una charla de medio ambiente relativa a la Campaña Antártica, deberá conocer las normas medioambientales del Parque Natural Posets-Maladeta y velará por el cumplimiento de las normas medioambientales del mismo. Los responsables de transmisiones, se encargarán de proporcionar y operar los medios que permitan el mando y control -enlace- durante el desarrollo de las actividades. Todos, deberán cumplir rigurosamente las medidas de seguridad que se establezcan, las de control y cuidado del material y la normativa del Parque Natural.