GRAUS

Emoción y responsabilidad en las ‘no fiestas’ de Graus

La gaita y las albadas, en el acto grabado en San Miguel, han sido el único sonido de la jornada

Graus. Fiestas 20 día 12
Momento del canto de la albada al Santo Cristo con Marta Pociello y el gaitero Mariano Pascual

Este sábado, Graus amanecía ‘extraño’, un 12 de septiembre sin nada que festejar sin el barullo de los peñistas más jóvenes en la plaza esperando el trabucazo, sin el ajetreo en la calle Barranco dando los últimos retoques a las carrozas, sin la música de la rondalla, la charanga, la banda….aunque algunos no querían perder las tradiciones y en las terrazas se podían ver pequeños grupos compartiendo un almuerzo y algunos luciendo el pañuelo azul de Graus o la pañoleta de la cofradía.

Aunque los grausinos, este año, no se acercaban hasta el puente para recibir a los gaiteros y tampoco se agolpaban en el Barrichós para escuchar la primera albada a San Vicente Ferrer, sí que, en este ‘atípico’ 12 de septiembre sonaban las gaitas y albadas pero no en la calle sino en la iglesia de San Miguel.

Albada Graus Santo Cristo
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Albada al Prior en Graus

La cofradía celebraba a puerta cerrada, este sábado, a las 13h, el canto de las albadas y la bendición de los cordones que se grababa para ser emitido en la televisión local a partir de las 19h.

‘A las 12 del día 12 las campanas baldiarán y en San Miguel la rondalla los mozos prepararán…’ así reza la letra del Amadruga que anuncia el inicio de las fiestas de Graus, año tras año. Y así debería haber sido también éste perola covid-19 ha silenciado el primer día de las ‘no fiestas’ de Graus en honor al Santo Cristo y San Vicente Ferrer. A las 12 no han baldiado las campanas, ni ha habido trabucazo ni desfile de carrozas y los grausinos tampoco se han acercado al puente a esperar a los gaiteros y escuchar las primeras albadas.

Asistían a este acto miembros de la cofradía, representantes de los gaiteros y del Grupo de Dances y Albadas, repatanes y autoridades. Todos se sometían a toma frontal de temperatura y limpieza de calzado antes de acceder al templo con mascarilla.

Ya en el interior, tras la bendición de las pañoletas, cordones y estampas, Marta Pociello, acompañada a la gaita por Mariano Pascual, cantaba las albadas que hubieran sonado, en la calle, en otra situación. Albada a los patronos, San Vicente Ferrer y Santo Cristo, al párroco de Graus, Juan Ignacio Cardona, a la alcaldesa Gemma Betorz, y al prior, Luis Pociello.

Marta Pociello. Albada a San Vicente Ferrer

Eran momentos muy emotivos, que incluso ponían a alguno de los asistentes al borde de las lágrimas y es que cuesta imaginar unas fiestas de Graus tan pegadas a la tradición, y huérfanas, este año, de todos los elementos y símbolos que las identifican.

Desde el Ayuntamiento se sigue pidiendo a los grausinos respeto y responsabilidad.


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