EsMontañas solicita el rescate urgente de los pueblos de montaña

Dicen que la actual situación ha puesto a los valles de montaña y sus gentes en la UCI y necesitan ya respiración asistida

Benasque. Manifestación
Todo el sector de la montaña está padeciendo los efectos de la crisis

La Asociación Española de Municipios de Montaña solicita una respuesta inmediata y contundente para apoyar a la montaña, sus valles y sus gentes. Piden al Gobierno de España un plan urgente de rescate que contemple ayudas directas y a fondo perdido de en torno al 70% de la facturación del invierno anterior, planes de empleo y formación, ampliación del ERTE, adaptación de las medidas restrictivas de la movilidad y horarios de aperturas a los pequeños municipios y un plan ambicioso de inversiones en competitividad y sostenibilidad del turismo de montaña, que incluya mejora de las telecomunicaciones y digitalización.

EsMontañas utiliza la palabra 'pánico’ para resumir la situación que ha puesto a los pueblos de montaña en la UCI y que necesitan ya respiración asistida. Son conscientes, indican que la situación sanitaria no permite que la temporada turística de invierno en las montañas españolas se desarrolle con normalidad. El turismo, y en especial la nieve, suponen la fuente de sustento para muchas familias en nuestro país y añaden que, más allá de los centros invernales, todo el sector de la montaña, valles, pueblos y rincones de ensueño están sufriendo de una forma sin igual los efectos de la crisis.

RADIOONLINEINTERACTIVO

En una sociedad urbanizada y con fuertes desequilibrios sociales, sanitarios y medioambientales, las montañas son para la mayoría de nuestros ciudadanos el territorio donde escapar, donde huir, y donde encontrarse a sí mismos. Sin embargo, esa huida está coartada por las restricciones de movilidad, haciendo que las personas que viven del turismo en estos territorios estén atravesando por una situación dramática, con tasas insoportables de desempleo y muchas pequeñas empresas y autónomos al límite de la supervivencia.

Miran desde EsMontañas al país vecino donde se ha dado a conocer el #PlanMontaña del gobierno, en el que Francia, va a invertir en la restructuración y desarrollo económico de sus territorios de montaña, además de conseguir con ello la preservación de su patrimonio natural y la adaptación al cambio climático. Para sus empresas situadas en estas localidades, van a aplicar un fondo solidario no sólo para las pequeñas empresas de hostelería o turismo que se están viendo afectados directamente, sino también para otros servicios como por ejemplo el carnicero o el electricista que también están recibiendo un fuerte impacto económico debido a la ausencia de “vida” en estos pueblos.

Manifiestan también su enfado con las imágenes de las pasadas semanas de los centros comerciales abarrotados de gente o conciertos multitudinarios en las grandes ciudades porque, dicen, no parece lógico que, en unos lugares, los establecimientos comerciales puedan tener una gran actividad, y en las montañas tengan que estar cerrados, o abiertos con pérdidas, por falta de clientes. Tampoco es comprensible que las medidas restrictivas de cierre de comercios tengan las mismas franjas horarias en una ciudad de millones de habitantes que en un pueblo de 200 habitantes, donde no hay aglomeración posible en los comercios.

Es evidente que la salud es lo primero, sin salud no habrá remontada de la economía. Pero las medidas sanitarias deben servir para contener la pandemia, deben ser coherentes con las diferentes realidades de nuestro territorio y adaptarse a las circunstancias para ser proporcionadas a la vez que eficaces en cada lugar.