SOCIEDAD

Fallece Hipólita Jiménez, “Sor Hipólita”

Fue un referente del Colegio San Vicente de Paúl de Barbastro

Sor Hipólita
Sor Hipólita educó a varias generaciones de barbastrenses.

La religiosa Hipólita Jiménez “Sor Hipólita”, de la congregación Hijas de La Caridad de San Vicente de Paúl, fallecía este martes en Pamplona a los 88 años de edad. “Sor Hipólita” fue un referente en el colegio y desarrolló una importante y excelente labor educativa durante más de cincuenta años en el colegio barbastrense hasta su jubilación. Posteriormente fijo su residencia en Barcelona y recientemente se trasladó a Pamplona donde fallecía este martes. La noticia del fallecimiento de “Sor Hipólita” ha causado un profundo dolor en la ciudad del Vero puesto que era una persona muy querida y apreciada. 

La dirección del Colegio San Vicente de Paúl de Barbastro ha publicado una carta con la que quiere destacar la excelente labor educativa y humana que desarrolló “Sor Hipólita” en Barbastro.  

Querida Sori...

Hoy tu colegio se ha despertado triste, con una noticia que nunca hubiéramos querido escuchar... Hoy te has ido para siempre llevándote un pedacito de nuestros corazones.

Fueron tantos los momentos vividos a tu lado, tantas las enseñanzas que nos diste, tantas alegrías y tantísimo cariño, que no hemos dejado de recordarte ni un solo minuto desde que te jubilaste y te fuiste a Barcelona. Y siempre nos escribías para felicitarnos la Navidad, siempre encontrabas un hueco para llamarnos y recordar las mil anécdotas que dejaste entre las paredes de tu colegio, un colegio que te vio nacer como docente y del que te despediste por todo lo alto, igual que de la que considerabas tu "ciudad adoptiva".

Todos los que te conocíamos sabemos de tu enorme amor... Amor por tu familia, por tus compañeros de trabajo a los que siempre tratabas de animar y ayudar en los momentos de dificultad...Amor por tu querida Pamplona, por Barbastro, por tu comunidad de Hermanas...Amor por los jóvenes, a quienes acompañabas y guiabas en su amor a María... AMOR con mayúsculas hacia todo y todos los que te rodeaban.

Siempre fuiste un gran ejemplo para todos, por eso guardamos en nuestro corazón, como un verdadero tesoro, el recuerdo de los momentos que vivimos a tu lado, un recuerdo que pervivirá para siempre y que jamás nadie nos podrá arrebatar.

Y queremos pedirte un último favor, nunca borres esa sonrisa que tantas veces nos ha alegrado los días, sigue sonriendo desde el cielo y cautivando a quienes tengan el privilegio de estar a tu lado.

Gracias por tu ejemplo, cariño y amistad.

¡Hasta siempre, querida maestra, compañera, amiga!

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