Educación

Francesco Tonucci pone de manifiesto en Huesca la necesidad de un cambio educativo profundo en España

El pedagogo italiano visitaba Huesca para asistir al Encuentro Nacional de la Ciudad de las Niñas y los Niños

La presencia en Huesca del impulsor de la Ciudad de las Niñas y los Niños, Francesco Tonucci, ha dejado claro que el sistema y el modelo educativo que aplicamos en España debe caminar hacia un cambio profundo en el que hay que enseñar a aprender, más que a instruir. En pleno debate sobre un hipotético pacto por la educación, no exento de criterios ideológicos, los especialistas dicen que más que otra ley, lo que se necesita es un nuevo concepto que debe partir de los propios centros en los que , dice Jorge Broto, subdirector de Salesianos en Huesca, se debe trabajar en grupo y en una única línea para, por y con el niño.

Y sobre todo, hay que incentivar el interés dal alumno, señala Sergio Paul, Premio Nacional a la Innovación Educativa en 2007. A los niños hay que motivarlos con un trabajo previo del profesor, algo que no siempre se hace.

Respecto a la necesidad de una nueva ley educativa, hay diferentes opiniones. Lo que sí parece claro es que los resultados del sistema educativo español no son buenos y, países como Portugal, con menos inversión que España han terminado superándonos utilizando la imaginación y las buenas prácticas.

Es necesario que los niños vuelvan a ser el objetivo primero y último de la educación, y eso comienza por darles la posibilidad de opinar y decidir acerca de cómo hacerlo, explica la profesora de la Universidad de Zaragoza y miembro de la Ciudad de las Niñas y los Niños, Azucena Lozano.

Educación colaborativa, hablar en público, enseñar a pensar, jugar, leer…esa es la nueva educación que triunfa en Finlandia o Portugal. Y lo hace con una escuela más amable, más cercana al alumno, en la que se enseña a aprender los conceptos básicos para que el niño pueda encontrar su camino para la felicidad, mientras España busca una quinta ley que solucione una de nuestras mayores deficiencias como país.

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